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Un detalle de los mosaicos de la fachada del santuario de Nuestra Señora del Rosario de LourdesGetty Images / iStockphoto

Sigue la polémica con Rupnik: el santuario de Lourdes cubrirá sus mosaicos durante la visita de León XIV

El Pontífice visitará el famosísimo santuario mariano el 27 de septiembre, y el rector de la basílica ha confirmado que se tapará la obra del jesuita que está siendo investigado por posibles abusos

El santuario mariano de Lourdes ocultará durante la visita de León XIV los mosaicos realizados por Marko Rupnik en la basílica de Nuestra Señora del Rosario.

La medida se aplicará durante todo el fin de semana de finales de septiembre en el que el Pontífice pasará por la ciudad mariana francesa, según ha confirmado el rector del santuario, el padre Michel Daubanes, a la revista La Vie.

La decisión ha sido adoptada de acuerdo con monseñor Jean-Marc Micas, obispo de Tarbes y de Lourdes, que lleva varios años afrontando el debate sobre la presencia de estas obras en uno de los lugares de peregrinación más visitados del mundo, después de que salieran a la luz las acusaciones de posibles abusos espirituales y sexuales contra el sacerdote y artista esloveno.

Ahora, Daubanes ha explicado a La Vie las dos razones de esta intervención temporal: «El objetivo es doble: disponer de una decoración festiva y ocultar estas obras, indisociables del drama que constituyen las agresiones sexuales cometidas por Rupnik». El rector no presenta, por tanto, la medida como una retirada definitiva del conjunto artístico, sino como una decisión limitada a la estancia papal, aunque da por sentados los abusos de los que se acusa al artista.

Viaje del Papa a Francia en septiembre

La visita de León XIV tendrá lugar el próximo domingo 27 de septiembre como parte de su viaje apostólico a Francia, previsto entre los días 25 y 28, con etapas anunciadas en París, Lourdes y Metz.

Aunque el programa detallado de la estancia en el santuario todavía no se había divulgado cuando La Vie publicó su información el pasado día 31, la ciudad espera la llegada de más de 150.000 peregrinos.

De este modo, el viaje apostólico sitúa de nuevo bajo una especial atención pública internacional la presencia de estos mosaicos que decoran la fachada central de la basílica de Nuestra Señora del Rosario, uno de los espacios más reconocibles del santuario.

Sin precisar el procedimiento

Como ocurre en todas las composiciones de Rupnik, sus mosaicos son de colores intensos y de grandes figuras de inspiración bizantina, y ocupan los distintos paños exteriores del templo, escenario habitual de celebraciones, procesiones y grandes concentraciones de fieles.

El rector del santuario sólo ha confirmado que los mosaicos serán «ocultados» durante el fin de semana, pero sin precisar el procedimiento que se empleará para ello, y sin detallar si van a emplearse telas, paneles, lonas, tapices u otra estructura provisional, cuya cobertura total parece únicamente vinculada a la presencia del Pontífice.

Debate abierto por las acusaciones

La controversia en torno a la presencia de la obra de Rupnik surgió tras conocerse las acusaciones de abuso espiritual, mala gestión económica y posibles agresiones sexuales atribuidas al artista. Un caso que la Santa Sede acaba de confirmar aún como «en proceso de investigación».

El caso provocó un fuerte debate internacional sobre la permanencia de sus mosaicos en templos y santuarios, especialmente por el impacto que su exhibición puede tener sobre las víctimas de abusos dentro de la Iglesia.

Entre otros motivos, porque buena parte de sus mosaicos (realizados cuando el artista gozaba de enorme reconocimiento artístico tanto dentro como fuera de la Iglesia) están presentes en lugares de gran trascendencia simbólica, como ocurre, por ejemplo, en Madrid, tanto en la sacristía de la catedral de La Almudena como en la propia capilla de la sede de la Conferencia Episcopal.

En Lourdes, el debate adquirió una particular relevancia por el carácter del santuario, vinculado históricamente al consuelo de enfermos y de personas que atraviesan situaciones de sufrimiento.

Por ahora, todas esas obras, realizadas siempre antes de que salieran a la luz los escándalos, no serán destruidas ni retiradas de manera permanente en ninguno de sus emplazamientos, sino que sólo están siendo cubiertas ocasionalmente y de forma temporal, como en el caso de la ya cercana visita del Papa a Lourdes.