Matanza de cristianos en Nigeria
Dos tercios de la población mundial vive en países donde no se respeta la libertad religiosa, según la UE
Bruselas conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias
La Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha advertido sobre la extensión de la violencia que se extiende por motivos religiosos. En concreto, ha señalado que «casi dos tercios de la población mundial vive en países donde existen graves abusos y vulneraciones de este derecho».
Lo ha afirmado en una declaración a modo de homenaje «a las víctimas de discriminación, hostilidad o violencia por haber elegido libremente cambiar o abandonar una religión o creencia, por pertenecer a una comunidad religiosa o por ser percibidas como parte de ella, o por no profesar ninguna religión o creencia» con motivo del Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias.
En el mismo, Kaja Kallas ha reclamado a todos los Estados que «actúen contra la discriminación y la violencia por motivos de religión o creencia» y que respeten, protejan y hagan efectivo este derecho humano, un llamamiento que pasa, entre otras cosas, por «no criminalizar la apostasía ni abusar de las leyes contra la blasfemia».
«Millones de personas sufren a diario intolerancia, discriminación, odio, hostilidad y violencia por su religión o creencia real o percibida, o por carecer de ella. Muchas pagan con su vida», ha advertido la Alta Representante de la UE para la Política Exterior en nombre de los Veintisiete.
Entre las iniciativas de la Unión Europea en este sentido, Kallas ha indicado que dentro de sus fronteras la UE mantiene iniciativas específicas contra «el antisemitismo y el odio antimusulmán», que condena «firmemente allá donde se manifiesten, junto con la discriminación y la violencia contra los cristianos y los miembros de otras comunidades religiosas».
Fuera de ellas, el bloque financia proyectos para fortalecer la sociedad civil y las instituciones que promueven esta libertad en Asia, impulsa el diálogo y la paz para combatir la discriminación religiosa en el Sahel y colabora con sus socios internacionales para fomentar la convivencia entre religiones, ha señalado.