El evangelio en un minuto, con el P. Manuel Hernández Sigüenza
El sacerdote Manuel Hernández Sigüenza, párroco de Briñas, Zarratón y Rodezno (La Rioja), propone una breve meditación sobre el evangelio que se lee hoy domingo en misa (san Mateo 18, 21-35).
XXIV Domingo del tiempo ordinario
aquel empleado y lo dejó marchar perdonándole la duda. Y es que la compasión o la misericordia, en el fondo, es reflejo del amor de Dios.
Un Dios que nos perdona siempre, pero porque nos ve tristes, porque nos ve alejados de su gracia, alejados de él. En el fondo, la tristeza de ver sufrir a alguien. Y es que la teoría está clara, que todos sabemos que Dios nos perdona siempre.
A los que nos entra la pereza muchas veces de confesarnos es a nosotros. Bien porque lo vas dejando, o bien porque dices: «Otra vez, ¡siempre lo
mismo!». Pues pues sí, pues la perseverancia, claro que sí, no cansarnos nunca y querer la confesión; querer ser amados por Dios y, sobre todo, de sentirnos unidos a él en alma, cuerpo y espíritu.