El Papa León XIV en la Plaza de San Pedro
León XIV llama a los obispos a cuidar su vida interior: «Los obispos pasan, Cristo permanece»
El Papa envió una carta a los obispos del continente hispanoamericano con motivo del tercer centenario e la canonización de santo Toribio de Mogrovejo
El Papa León XIV envió este sábado una carta a los obispos latinoamericanos y del Caribe en la que les pidió que cuidar la «vida interior» y conservar «la conciencia de que somos discípulos necesitados de conversión».
El Santo Padre lo resumió en una frase: «Los obispos pasan, Cristo permanece», es decir: «Cambian los pastores, surgen nuevas urgencias y se suceden los proyectos, pero la Iglesia vive del Señor».
Por ello, invitó a los obispos «a hacer de la adoración eucarística una prioridad pastoral». Recordó, en ese sentido, que «el obispo no se ha dado a sí mismo» su misión episcopal, sino que «la ha recibido y la ejerce en la comunión de la Iglesia, unido al Sucesor de Pedro y al Colegio Episcopal».
Recordó el Pontífice que la enseñanza que el obispo «ofrece desde la cátedra no nace de una palabra propia que tenga que imponer. Ha recibido la fe de la Iglesia y está llamado a ‘guardar el buen depósito’, profundizarlo y hacerlo comprensible para quienes están bajo su cuidado».
En ese sentido recordó que santo Toribio de Mogrovejo recibió «el Concilio de Trento, los concilios provinciales, los sínodos diocesanos» y, por medio de su labor catequética, mostró «su deseo de transmitir íntegramente la fe y hacerla accesible a quienes tenía delante».
«En un tiempo en el que tantas voces reclaman autoridad sobre la conciencia de los fieles, corresponde al obispo ofrecer una enseñanza clara, paciente y arraigada en esa comunión, para ayudar a su pueblo a reconocer la voz del único Pastor», insistió el Papa León XIV.