Fundado en 1910
Un sacerdote atiende a una penitente en el confesionario

Un sacerdote atiende a un penitente en el confesionarioRyerson Clark

El obispo de Sant Feliu reivindica la confesión: «Sería un error pensar que es algo trasnochado»

«Invito a los sacerdotes a revisar los horarios, los espacios, la ambientación, la motivación y la acogida», afirma monseñor Xabier Gómez García, OP en su carta de este domingo

«los católicos podemos y debemos acudir al sacramento del perdón. Sería un error pensar que es algo trasnochado». El obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), el dominico Xabier Gómez García, OP, ha recordado en su carta dominical del próximo domingo la importancia de la confesión, que «convierte la intimidad en un ámbito sagrado de confidencialidad, respeto y olvido, donde nombrar verdades, errores, inmadureces o pecados, sin temor a ser juzgados o quedar atrapados por ellos». «Sólo hay algo tan liberador como escuchar decir 'yo te perdono' y es oír decir 'yo te querré siempre'», escribe el prelado.

Monseñor Xabier Gómez

Monseñor Xabier Gómez

Monseñor Gómez también se ha dirigido a sus presbíteros, a quienes ha pedido que «hagamos accesible» el sacramento del perdón «en la vida cotidiana». «Invito a los sacerdotes a revisar los horarios, los espacios, la ambientación, la motivación y la acogida. Ofrezcamos una escucha sacramental exquisita, paciente y compasiva, capaz de hacer de cada confesión una experiencia liberadora y gratuita. Tratando a quien llega como quisiéramos ser tratados», detalla el prelado.

El obispo de Sant Feliu comienza su escrito constatando que «vivimos en una sociedad exhibicionista». «Las redes sociales nos invitan a mostrar dónde estamos, qué hacemos, qué comemos, qué pensamos e incluso cómo nos sentimos. Muchas expresiones musicales y audiovisuales hacen de la intimidad un espectáculo. Hasta la creativa Rosalía instaló en el escenario un confesionario», agrega.

Culpa y remordimiento

«Detrás de esta compulsiva necesidad de expresarnos, muchas veces late un deseo legítimo de ser vistos, escuchados y queridos», observa monseñor Gómez. Eso nos lleva, a su juicio, a que «exponemos y explotamos nuestra imagen, pero descuidamos la arquitectura de nuestro ser profundo, la paz del alma». «Ser humanos nos hace convivir con un sentimiento llamado culpa. Dicen los psicólogos que hay una culpa sana (adaptativa), que funciona como una brújula interna. Es el remordimiento que nos avisa cuando hemos cometido un error real, impulsándonos a pedir perdón (a Dios y a los otros en el caso de los creyentes), y motivándonos a reparar el daño o cambiar nuestra conducta en el futuro», señala.

«En este contexto, los católicos podemos y debemos acudir al sacramento del perdón», concluye el prelado.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas