Detalle de un cuadro alegórico de los mártires agustinos españoles
La Iglesia celebra a los Mártires de España del siglo XX, en lo que fue «la mayor persecución desde Diocleciano»
Cada 6 de noviembre se conmemora, con rango de memoria obligatoria, a los 2.404 beatos y 11 santos asesinados in odium fidei, aunque hay 3.040 más en proceso de beatificación
Numerosos historiadores han definido la persecución religiosa de los años 30 del siglo XX en España como «la mayor desde la época del emperador Diocleciano». Y no es ninguna exageración. Está perfectamente documentado el asesinato por odio a la fe de, al menos, 10.000 sacerdotes y monjas, la inmensa mayoría de ellos, durante la Guerra Civil española, y a manos de los radicales de izquierdas.
Actualmente están en proceso de beatificación 3.040 mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España, ya han sido beatificados 2.404 y 11 han sido proclamados santos. Los casos de varios miles más no han comenzado siquiera a ser investigados –pese a estar bien documentados– y otros muchos parece ser que fueron motivados por el odio antirreligioso, aunque no hay pruebas suficientes para corroborarlo.
Cada 6 noviembre la Iglesia celebra, con rango de memoria obligatoria, a todos aquellos mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España que están ya en los altares. San Pedro Poveda, presbítero diocesano y fundador de la Institución Teresiana, y san Inocencio de la Inmaculada, religioso pasionista, encabezan la multitud de santos y beatos, obispos, sacerdotes, consagrados y laicos, «que dieron a Cristo el testimonio supremo del amor, martirizados en odio a la fe en España, entre 1931 y 1939, durante la persecución religiosa contra la Iglesia», según recoge la Conferencia Episcopal Española (CEE).
Desde el año 2010 se celebra la memoria de estos hombres y mujeres asesinados in odium fidei, unos días después de la fiesta de Todos los Santos, como es el caso, según detalla la Oficina para las Causas de los Santos de la CEE, «de los más de 10.000 mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España, de entre los que ya contamos con 2.404 en los altares».
Murieron perdonando
En esa cifra ya están incluidos los fieles de las diócesis de Santander y Madrid, que serán beatificados el próximo sábado y el 28 de noviembre respectivamente. Prácticamente todas las diócesis españolas tendrán alguna celebración especial para recordar a los mártires. «Creo que pueden ser hoy ejemplo de perdón y unión en un mundo como el nuestro, con tanto rencor y tanta división. Ellos murieron, dieron la vida, pero también perdonaron. Ojalá que celebrar esta memoria nos ayude a conocerlos más y a saber que interceden por nosotros ante Dios en el cielo», ha señalado Marcos Argüelles, delegado episcopal para las Causas de los Santos del arzobispado de Oviedo. Precisamente en el seminario de esa archidiócesis, su arzobispo, monseñor Jesús Sanz Montes, presidirá hoy la eucaristía de celebración de esta Memoria a las 20:00 horas, en el transcurso de la cual, además, cuatro seminaristas recibirán los ministerios de Lectorado y Acolitado.
En La Rioja, por ejemplo, monseñor Santos Montoya presidirá la celebración hoy a las 20:00 horas en la concatedral de Logroño. En Jaén, su obispo, monseñor Sebastián Chico Martínez, presidirá a las 19 horas, una eucaristía en la cripta de la catedral de Jaén. Vera acogerá la Jornada Martirial Diocesana en memoria de los beatos mártires de Almería. Se celebra cada año en distintos lugares de la provincia relacionados con la vida y el testimonio de sus mártires, especialmente desde la beatificación de 115 mártires de Almería, el 25 de marzo de 2017, entre ellos 95 sacerdotes y 20 laicos que dieron su vida durante la persecución religiosa del siglo XX.
Las Jornadas Martiriales de Almería
Hoy también concluirán los actos conmemorativos de la beatificación de los 20 sacerdotes mártires de la diócesis de Ibiza con la primera fiesta litúrgica de los nuevos beatos en todas las parroquias. El obispo de Ibiza, monseñor Vicent Ribas, presidirá esta primera celebración, a las 18 horas, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pilar, en Formentera.
90% del clero aniquilado
En Barbastro (Huesca), «la persecución religiosa golpeó de forma extraordinaria esta diócesis». La fiesta de los Mártires del Siglo XX recorre cada año distintos puntos de la geografía de la misma «para mantener viva la memoria de aquellos que fueron perseguidos por su fe durante la Guerra Civil española». Este año, la solemne eucaristía recalará en la iglesia de San Salvador de El Grado. En esta pequeña diócesis oscense, se calcula que el 90% del clero fue aniquilado. Pero hay otros abundantísimos y espeluznantes casos. Ángel Lanao fue fusilado por ser sobrino del párroco Antonio Artasona. Nicolás Perrela Blasco, de 29 años, era un joven mecánico y antiguo presidente de la Juventud Católica de Barbastro, fusilado en El Grado; su padre y su hermano pasaron por lo mismo en Barbastro. El hijo del relojero de Graus, Vicente Salinas Torres, tenía 20 años y pertenecía a la Congregación Mariana. También fue fusilado.
En el puente sobre el Cinca, varios sacerdotes fueron llevados a la fuerza para ser precipitados al cauce. Así le ocurrió a Pedro Pueyo Quintilla, párroco de Benavente de Aragón, lanzado desde el puente a la zona seca del río, como el párroco de Laluenga, Ramón Salas Clavero, o los de Campo, Artasona y Villanueva de Sijena, José María Español Farré, Mariano Nacenta Muzás y José Torres Peralta, respectivamente.