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Retrato de san Juan en el Cartel oficial del Año Jubilar Sanjuanista

De Fontiveros a Úbeda: España se vuelca en un Año Jubilar dedicado a redescubrir a san Juan de la Cruz

El místico que santa Teresa llamó «celestial y divino» celebra el tercer centenario de su canonización y el primero como doctor de la Iglesia

Quienes lo conocieron en vida ya lo llamaban santo. Santa Teresa de Jesús, una perspicaz conocedora del alma humana, llegó a llamarlo «celestial y divino», asegurando que, aunque era pequeño de estatura, «es grande a los ojos de Dios» y que jamás le había visto «una imperfección».

Tal era la fama de santidad de fray Juan de la Cruz, que a su muerte, el gentío fue asombroso, acudiendo comunidades enteras de religiosos a venerar al difunto en Úbeda. Ahora, 299 años después de su canonización, su llama espiritual se reaviva con un Año Jubilar Sanjuanista que invita a sumergirnos en la profundidad de su doctrina. El lema elegido, «La esperanza tanto alcanza cuanto espera», no es casual. Tomado de uno de sus poemas, refleja la fe activa, la paciencia que construye y la confianza que sostiene.

Cartel oficial del Año Jubilar Sanjuanista

Peregrinar hacia la fe desnuda

Este tiempo de gracia, cuyo inicio se celebra este diciembre, conmemora un doble e histórico aniversario: el tercer centenario de la canonización de san Juan de la Cruz, efectuada el 27 de diciembre de 1726 por el Papa Benedicto XIII, y el primer centenario de su proclamación como doctor de la Iglesia, hecha el 24 de agosto de 1926 por el Papa Pío XI.

El Jubileo se inauguró el pasado sábado 13 de diciembre con una solemne celebración en la Iglesia–Sepulcro de San Juan de la Cruz, custodiada por los Carmelitas Descalzos en Segovia. Esta celebración se extenderá durante poco más de un año, culminando el sábado 26 de diciembre de 2026 en la ciudad de Úbeda.

San Juan de la Cruz fue reconocido pronto como el «doctor místico» por antonomasia, experto en los caminos del espíritu. Su doctrina, que se articula en torno a la Sagrada Escritura y la Tradición viva de la Iglesia, utiliza imágenes tan sugerentes como la de la «Noche Oscura», símbolo creado para mostrar las etapas de tránsito, a veces dolorosas, que el hombre atraviesa en su peregrinación de la Fe hacia la unión con Dios.

El místico de Fontiveros enseña que el camino hacia la unión con Dios se fundamenta en las tres virtudes teologales —fe, esperanza y caridad—, únicas herramientas para alcanzar la meta. Recuerda que la fe es un conocimiento basado en el amor, que nos guía, pues «por ella amamos a Dios sin entenderle». Asimismo, subraya que no se puede llegar a esta unión sin una profunda pureza y la desnudez de toda cosa creada. Cuando el alma se queda vacía de deseos y apetitos, Dios la llena; cuando está desnuda y pobre, Dios la viste y enriquece.

Los templos jubilares

Quienes deseen profundizar en este camino espiritual y obtener la indulgencia plenaria durante el Año Jubilar Sanjuanista podrán peregrinar a los templos especialmente designados por la Iglesia como Templos Jubilares. En la diócesis de Segovia, se encuentra la Iglesia de los Carmelitas Descalzos, donde se conserva el Sepulcro de San Juan de la Cruz.

En la diócesis de Jaén, los fieles podrán visitar la Iglesia-oratorio del convento de los Carmelitas Descalzos de Úbeda, última morada del santo. Y en la diócesis de Ávila, se incluyen la parroquia de San Cipriano en Fontiveros, la basílica de Santa Teresa de Jesús en la capital, y la iglesia conventual de las Carmelitas Descalzas de Duruelo, la primera fundación del Carmelo masculino.

Para ganar la indulgencia asociada a este Año Santo, los fieles deberán, además de peregrinar a uno de estos templos y participar en una celebración litúrgica, cumplir con la confesión y comunión sacramental, la oración por el Papa, y excluir todo afecto de pecado.

San Juan de la Cruz, patrono de los poetas de lengua española, convoca a vivir la vida como un peregrinar con el deseo de gozar de la unión con Dios. Su Año Jubilar es un recordatorio de que «a la tarde nos examinarán en el amor», y que es Dios, y solo Él, quien da valor y sabor a toda actividad, porque «donde no se sabe a Dios, no se sabe nada».

Oración para el Año Jubilar Sanjuanista

Juan de la Cruz, llama ardiente del amor divino y
guía luminoso en el camino de la contemplación, tu
vida, marcada por la búsqueda incansable de la unión
divina y la profundidad de la noche espiritual, nos
inspira y guía en nuestro propio camino espiritual.
Juan de la Cruz, que abrazaste la cruz con
profundo amor, eligiendo el camino del ascetismo y la
purificación interior para acercarte a Dios. Ayúdanos
a comprender el valor de la cruz en nuestras propias
vidas, a acoger las pruebas con fe y a ver en ellas el
camino de la transformación espiritual.

Tú que exploraste los misterios de la noche espiritual
y de la unión divina, intercede por nosotros en nuestros
momentos de duda y de oscuridad interior. Guíanos a
través de las sombras de nuestras propias limitaciones y
ayúdanos a avanzar por el camino de la unión con Dios.
Juan de la Cruz, maestro de contemplación,
enséñanos a orar con profundidad y sencillez, a habitar
en el silencio interior donde poder escuchar la suave
voz de Dios.

Que nuestra oración sea una elevación
del alma hacia lo divino, una búsqueda sincera de la
presencia de Dios en cada momento de nuestra vida.
Te confiamos nuestras aspiraciones espirituales,
nuestras luchas interiores y nuestros deseos de vivir
una vida conforme a la voluntad de Dios.

Que, como tú, encontremos la fuerza para perseverar en la fe, en la esperanza y en el amor, que sepamos poner
amor donde no hay amor para encontrar el amor y así, en medio de las dificultades de la vida, podamos alcanzar la plenitud del amor. Amén.