La Lanzada (c. 1620), de Pedro Pablo Rubens, representa el instante en que un soldado romano atraviesa con su lanza el costado de Cristo crucificado. La composición, de enorme fuerza y dinamismo barroco, reúne a Cristo y a los dos ladrones en el Calvario, rodeados de soldados y caballos. Rubens convierte el episodio evangélico en una escena monumental y dramática, marcada por el contraste entre la violencia del momento y la serenidad de Cristo en la Cruz.