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Richard Johnson, a las puertas del Tribunal de Magistrados de la Ciudad de LondresChristian Legal Center

Absuelto un evangélico de 72 años juzgado en Londres por repartir folletos sobre Sodoma y Gomorra en el Soho

La denuncia fue interpuesta por dos personas que alegaron «angustia e indignación» ante el mensaje

El Tribunal de Magistrados de la City de Londres ha absuelto a Richard Johnson, un evangélico cristiano de 72 años que se enfrentaba a cargos penales por haber distribuido folletos evangélicos en el conocido barrio londinense de Soho. El proceso había generado una notable preocupación en el ámbito de los derechos civiles al tratarse de la primera ocasión en la que la Fiscalía británica respaldaba la tesis de que un área geográfica urbana debía considerarse un «espacio seguro» para el colectivo LGBT, libre de mensajes que pudieran resultar impopulares o causar ofensa a dicha comunidad.

Según ha informado la organización británica Christian Concern, cuyo brazo jurídico Christian Legal Centre ha asumido la representación legal del procesado, la resolución judicial ratifica que la legislación penal no puede crear estándares legales distintos según el distrito de la capital.

«La postura de la Fiscalía al basarse en que el Soho es un 'espacio seguro' LGBT fue profundamente preocupante. Ninguna parte de Londres puede convertirse en una zona de censura en la que las creencias cristianas legales se sometan a un criterio diferente porque a algunas personas les resulten ofensivas. La libertad de religión y la libertad de expresión pertenecen a todos, en todas partes», afirmó Andrea Williams, directora ejecutiva de Christian Concern.

«El amor es decir la verdad»

Los hechos juzgados ocurrieron en abril de 2025, cuando Johnson repartió copias del folleto titulado Doom Town («La ciudad de la perdición»), en el que se expone el relato bíblico de Sodoma y Gomorra junto a una llamada evangélica sobre el pecado, el arrepentimiento y la salvación. La denuncia fue interpuesta por dos personas que alegaron angustia e indignación ante el mensaje. Durante las sesiones del tribunal, uno de los denunciantes sostuvo que Soho debía ser protegido de discursos considerados hostiles, creando lo que la defensa definió como una «zona de protección de facto» frente a la fe cristiana.

Tal y como explica Christian Concern, la defensa alegó que el folleto debía leerse en su conjunto. «Contiene un lenguaje severo sobre el pecado y el juicio, pero también transmite el mensaje cristiano de que la salvación está al alcance de todo aquel que se arrepienta. El Sr. Johnson admitió ante el tribunal que no volvería a utilizar el folleto, pero mantuvo que su intención al distribuirlo había sido la evangelización, y no el odio ni la intimidación», explica el portal.

Además, los magistrados concluyeron que no se produjo ninguna conducta amenazante ni intimidatoria que sobrepasara el alto umbral requerido para tipificar un delito de orden público. Tras ser exonerado y concedérsele el reembolso de los costes de defensa tras casi dos años de litigio, Johnson declaró que su único propósito era evangelizar y recordó que «el amor es decir la verdad a la gente, incluso si la gente se siente ofendida por el mensaje».