El Papa Francisco en la tradicional rueda de prensa en el avión de vuelta a Roma.
El Papa reconoce en el avión de vuelta a Roma que hacer un viaje ya «no es tan fácil como al principio»
«Los canales con China son muy abiertos, para el nombramiento de obispos hay una comisión que trabaja desde hace tiempo con el gobierno chino y el Vaticano", ha señalado el Papa
en la tradicional rueda de prensa que el Papa concede en el avión de regreso a Roma tras su Viaje Apostólico, Francisco se ha referido a las relaciones de la Santa Sede con China como «respetuosas» hacia un país por el que siente «gran admiración». Por eso ha señalado que es necesario trabajar para que sus ciudadanos no piensen que «la Iglesia no acepta su cultura».
Mejorar el entendimiento
«Los canales con China son muy abiertos, para el nombramiento de obispos hay una comisión que trabaja desde hace tiempo con el gobierno chino y el Vaticano, luego hay muchos o mejor dicho hay algunos sacerdotes católicos o intelectuales católicos que son invitados a menudo a las universidades chinas a dar cursos. Creo que debemos avanzar en el aspecto religioso para entendernos mejor y que los ciudadanos chinos no piensen que la Iglesia no acepta su cultura y sus valores y que la Iglesia depende de otra potencia extranjera», ha señalado el Papa a los periodistas.
Ejemplo «poco feliz»
En cuanto a las relaciones con Vietnam y la petición para que visite el país Francisco ha dejado la puerta abierta a su posible sucesor: «Si no voy yo, seguro que irá Juan XXIV... Es seguro que irá, porque es una tierra que merece ir, que tiene mi simpatía».
Además, ha recordado que en septiembre irá a Marsella y tal vez a algún pequeño país de Europa. «Estamos viendo si podemos hacerlo pero, te digo la verdad, para mí ahora hacer un viaje no es tan fácil como al principio, hay limitaciones para caminar y esto limita, pero ya veremos», ha reconocido el Papa.
También ha matizado las declaraciones a los jóvenes católicos rusos, en las que el Papa ensalzaba la herencia de la 'Gran Rusia' y que no fueron bien acogidas en Ucrania. Sobre el malentendido, Francisco ha aclarado que sus palabras se produjeron «en un contexto de diálogo con los jóvenes y les repetí una idea frecuente en mi, aprended de lo que habéis recibido en herencia. Quizás los ejemplos que puse no fueron muy felices, eran los que me vinieron a la cabeza de lo que había aprendido en la escuela. Hay imperialismos qué quieren imponer su propia ideología, y tantas veces la ideología se mete también en la religión», ha señalado el Santo Padre.
Sínodo y Laudato Si
En cuanto a las ideologías, el Papa argentino ha manifestado que en la celebración del próximo Sínodo que comienza en octubre no hay lugar para ellas, sino para el diálogo: «No hay puesto para las ideologías, sino para el diálogo. Es un momento de intercambio religioso. El protagonista del Sínodo es el Espíritu Santo», ha recordado.
Cómo no, Francisco también ha sido preguntado por la segunda parte de Laudato Si que él mismo ha anunciado para el próximo 4 de octubre, como «una revisión de todo lo que ha sucedido desde la Cumbre de París (2016), que ha sido quizá la más fructífera hasta hoy».