León XIV en Castelgandolfo
León XIV reafirma su llamada a la paz tras una conversación con el Presidente del Estado de Palestina
En menos de 48 horas, el Papa ha reiterado su llamado al cese de la violencia en Tierra Santa ante un conflicto que afecta gravemente a la población y a la presencia cristiana en la región
el Santo Padre León XIV continúa mostrando su cercanía y preocupación ante la creciente violencia en Tierra Santa. Tras lanzar una llamada por la paz este domingo durante el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, este lunes ha tenido una conversación telefónica con el Presidente del Estado de Palestina, Mahmoud Abbas, en la que abordaron los últimos desarrollos del conflicto en la Franja de Gaza y los episodios de violencia en Cisjordania.
Durante el Ángelus, el Papa manifestó su profunda consternación por el bombardeo perpetrado por las fuerzas israelíes contra la iglesia católica de la Sagrada Familia en Gaza. «Como sabéis, el pasado jueves causó la muerte de tres cristianos y heridas graves a otros. Rezo por las víctimas, y soy particularmente cercano a sus familiares y a todos los parroquianos», dijo el Pontífice ante los fieles congregados en la Plaza de la Libertad.
En continuidad con ese mensaje, este lunes, en la llamada con Abbas, el Papa renovó su firme petición al «pleno respeto del Derecho Internacional Humanitario», destacando «el deber de proteger a los civiles y a los lugares sagrados», y recordando «la prohibición del uso indiscriminado de la fuerza y del traslado forzoso de la población», señala el comunicado difundido esta mañana por la Santa Sede.
La conversación abordó especialmente la grave crisis humanitaria que golpea a la región. «Considerada la dramática situación humanitaria, se ha enfatizado la urgencia de prestar socorro a quienes están más expuestos a las consecuencias del conflicto y de permitir el ingreso adecuado de ayuda humanitaria», explica la nota.
En un gesto de cercanía y diplomacia, el Papa también recordó «la fausta conmemoración del décimo aniversario del Acuerdo Global entre la Santa Sede y el Estado de Palestina», firmado en 2015 y vigente desde enero de 2016, reafirmando así el compromiso de la Iglesia con una solución justa y pacífica para la región.