Fundado en 1910

Pequeño ambulatorio ubicado bajo la imponente columnata de Bernini de la Plaza de San Pedro del Vaticano.EFE/ Carlos Expósito

10.000 pobres atendidos al año y 2.000 consultas gratis: así trabaja el ambulatorio del Vaticano

Durante esta semana del Jubileo de los Pobres, la clínica 'Madre di Misericordia' amplía sus horarios y servicios, ofreciendo desde vacunas hasta gafas y prótesis dentales gratuitas

A veces las cosas se encuentran donde uno menos se lo espera. Así sucede bajo la imponente columnata de Bernini, en la Plaza de San Pedro, donde se levanta el ambulatorio 'Madre di Misericordia', una clínica gratuita que desde hace diez años ofrece atención médica a quienes no tienen nada.

Una labor que, como tantas otras de la Iglesia, brilla no por los titulares —porque casi nunca se habla de ellas— sino por el valor inmenso del servicio que presta. Quizá también porque se intenta vivir con sencillez aquello de «cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha» (Mt 6,3). En todo caso, en este lugar, cada mes más de 2.000 personas sin recursos cruzan sus puertas para recibir asistencia sanitaria gracias al trabajo de 120 profesionales voluntarios y 26 especialidades médicas.

Esta semana, con motivo del Jubileo de los Pobres, la clínica del Vaticano amplía horarios y servicios. Desde el 10 al 15 de noviembre permanecerá abierta de forma ininterrumpida de 8:00 a 18:00, garantizando consultas generales y especializadas, vacunas contra la gripe, revisiones odontológicas y análisis de sangre. También se entregarán gafas, audífonos y prótesis dentales removibles, además de los medicamentos necesarios, todo de manera gratuita.

La atención que no se ve

El contraste es elocuente: mientras miles de turistas fotografían la majestuosa Plaza de San Pedro, a pocos metros decenas de personas sin hogar esperan su turno frente al ambulatorio. Muchos pasan la noche en los alrededores de las columnas, con numerosas tiendas de campaña bajo los mismos pilares que Bernini diseñó como brazos abiertos de la Iglesia.

Creado en 2015 por voluntad del Papa Francisco y confiado al dicasterio para el Servicio de la Caridad, el ambulatorio se ha convertido en un punto de referencia para los más necesitados. Cuenta con cuatro consultorios totalmente equipados y unidades móviles de primeros auxilios que permiten trasladar pacientes desde zonas más periféricas de Roma.

Desde su apertura, el centro ha atendido a 10.000 pacientes de 139 nacionalidades, prestando más de 102.000 servicios sanitarios y distribuyendo 141.200 envases de medicamentos. Cifras que reflejan una labor silenciosa, pero constante y que materializan la voluntad del Papa Francisco de situar la atención a los más vulnerables en el corazón mismo del Vaticano.