León XIV con el grupo de peregrinos de Alcalá
El Papa recibe a peregrinos de Alcalá de Henares y señala a un santo español como ejemplo para vivir la fe
La parroquia de Santo Tomás de Villanueva, junto con el obispo Antonio Prieto, comenzó su jornada en el Vaticano con el paso por la Puerta Santa a pocos días de la clausura del Año Santo
«Me alegra encontrarme con todos vosotros en este día de la octava de Navidad», afirmó al inicio de la audiencia privada el Papa a los peregrinos de la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, de Alcalá de Henares. El Pontífice agradeció a la comunidad su cercanía al acompañar al Sucesor de Pedro «con sus oraciones y generosidad» en «este año tan particular para la Iglesia».
El Pontífice vinculó el sentido de la peregrinación con la identidad de la parroquia y con la historia de Alcalá de Henares, ciudad marcada por la figura de santo Tomás de Villanueva. Recordó a este religioso agustino español «abierto a la acción de Dios», cuya disponibilidad le permitió servir eficazmente a la Iglesia y a la sociedad de su tiempo.
A partir de ahí, el Papa estructuró su mensaje en torno a tres rasgos concretos del santo. El primero, la vida de oración continua, descrita como «una santa inquietud por estar en la presencia de Dios a cada momento», una actitud que implica una disposición permanente a escuchar y dejar obrar al Señor.
El segundo rasgo fue su laboriosidad. En un contexto cultural que favorece la inmediatez, el Papa subrayó la sobriedad, la sencillez y el trabajo constante de santo Tomás de Villanueva, especialmente en el ámbito universitario. Su ejemplo —dijo— invita a reconocer los talentos personales y a ponerlos al servicio de la comunidad «con esfuerzo y dedicación» para el bien común.
El tercer eje del mensaje fue el amor a los pobres, que hizo de santo Tomás de Villanueva el «limosnero de Dios». El Papa agradeció que esta dimensión esté viva en la parroquia de Alcalá y recordó que la atención a los necesitados no es opcional en la vida cristiana, porque «el pobre no es sólo alguien a quien se ayuda, sino la presencia sacramental del Señor». El encuentro concluyó con una exhortación: seguir adelante «tras las huellas de Cristo», dejando que el testimonio de los santos oriente la vida personal y comunitaria.
León XIV recibe a monseñor Antonio Prieto, obispo de Alcalá
El obispo pide por la diócesis, sacerdotes, jóvenes y familias
La parroquia de Santo Tomás de Villanueva, junto con Antonio Prieto Lucena, obispo de la diócesis, inició su jornada en el Vaticano con una peregrinación hasta la Puerta Santa, aprovechando que el Año Jubilar aún no ha sido clausurado. Durante la visita, los peregrinos entraron a la basílica de San Pedro, rezaron ante la tumba de San Pedro y renovaron su fe con el Credo, pidiendo «una gracia especial de renovación espiritual de cada uno de nosotros», explicó el obispo.
El prelado destacó la cercanía del Santo Padre y sus palabras de ánimo, recordando que la audiencia les instó a «imitar las virtudes de Santo Tomás de Villanueva, el Obispo de los Pobres», y mencionó el periodo en que el santo fue estudiante y profesor de la Universidad de Alcalá, fundada por el cardenal Cisneros.
Añadió que en la jornada también rezó especialmente por la diócesis de Alcalá de Henares, «por sus sacerdotes, por sus familias, por sus consagrados, por sus jóvenes, por sus niños», y tuvo la oportunidad de invitar al Papa a visitar Alcalá de Henares. El obispo resaltó la emoción de las familias de la parroquia presentes y calificó la experiencia como «un día realmente de mucho gozo».