León XIV ofrece una rueda de prensa en el vuelo papal de Roma a París
León XIV responde a la pregunta más personal a bordo del avión papal: «Soy feliz a pesar de las dificultades»
El Papa ha calificado de «crisis humanitaria» la situación de Ceuta: «Hay que entender cómo responder para evitar este tipo de emergencias»
Durante el vuelo papal con destino a París para iniciar su quinto viaje apostólico, el Papa León XIV abordó ante los periodistas la crisis migratoria sufrida en Ceuta. El Santo Padre afirmó haber seguido la situación en la ciudad autónoma «desde el primer día»: «Es una crisis que tiene detrás causas de diversa índole. Hay que entender cómo responder para evitar este tipo de emergencias. Ha sido realmente una crisis humanitaria».
Según informa el medio oficial de la Santa Sede que cubrió el encuentro a bordo del avión, el Pontífice dedicó también un recuerdo especial a España, país que visitó en su anterior viaje apostólico el pasado mes de junio. Durante el trayecto, León XIV quiso pedir disculpas personales a los periodistas que le acompañaron en aquella ocasión por el incidente que les impidió volar juntos de regreso a Roma.
Evangelizar un mundo en transformación
En el marco de su visita de cuatro días a suelo francés, León XIV enmarcó las líneas maestras de su misión apostólica. «En primer lugar, viajo a Francia, al igual que a cualquier otra parte del mundo, como seguidor de Jesucristo para anunciar la paz, la paz de Cristo en todo el mundo. Es un mensaje que, como todos sabemos, es importante en este momento», destacó el Papa. Además, al ser consultado sobre el avance del panorama tecnológico, el Pontífice confió en que la inteligencia artificial se consolide como «una herramienta al servicio de los seres humanos» y no sustituya ni destruya a la humanidad.
Preguntado de forma más personal sobre si se considera una persona feliz a pesar de las severas dificultades del mundo, León XIV respondió afirmativamente: «Sí, lo soy, soy feliz a pesar de las dificultades, pero encuentro consuelo en la fe…». Y sobre la pesada carga de dirigir la Iglesia admitió que se siente «a veces un poco más» abrumado, pero remató con convicción: «¡pero Dios es grande!».
Durante el vuelo, el Pontífice recibió además dos volúmenes: la obra Cher Pape León, editada por el diario francés La Croix con mensajes de 340 lectores, y el libro Cartas para el Papa, entregado por la fotoperiodista venezolana Lola Gómez con desgarradores testimonios e imágenes del terremoto en Venezuela. En un plano más distendido, desmintió entre risas que utilice la aplicación Duolingo para practicar francés calificándolo de «noticia falsa».