Botes de especias
¿Qué ocurre si cocinas con especias de hace años? ¿Cómo deben conservarse?
La mayoría de las especias incluyen una fecha de consumo preferente
No todo el mundo presta atención a las fechas impresas en los envases. De hecho, es habitual consumir productos como yogures o conservas sin reparar demasiado en la fecha indicada. Sin embargo, todavía hay quienes optan por desecharlos en cuanto superan el límite marcado en la etiqueta.
Con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario, la normativa modificó hace años el etiquetado de determinados productos, sustituyendo en algunos casos la fecha de caducidad por la de consumo preferente.
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la fecha de caducidad está directamente vinculada a la seguridad del alimento. Indica hasta cuándo puede consumirse sin riesgos, ya que, una vez superada, el producto puede resultar perjudicial para la salud. Este tipo de fecha aparece en alimentos frescos y altamente perecederos, como carnes, pescados, leche pasteurizada —la que se conserva refrigerada en supermercados— o platos preparados frescos, como el sushi, cuyo consumo fuera de plazo implica riesgo de presencia de bacterias patógenas.
Por su parte, la fecha de consumo preferente hace referencia a la calidad del producto. Siempre que se respeten las condiciones de conservación, el alimento puede ingerirse con seguridad después de esa fecha, aunque podría haber perdido parte de su sabor, textura u otras propiedades organolépticas. En estos casos, no existe un riesgo para la salud, por lo que su eliminación no resulta estrictamente necesaria. Este es el caso de las especias. Según explican expertos del blog de especias 1001 Especias, este producto no caduca y puede permanecer guardado durante años en la despensa sin que eso implique, por sí mismo, un riesgo para la salud.
Sin embargo, aclaran que no caduquen no significa, sin embargo, que permanezcan intactas para siempre. La mayoría de las especias incluyen una fecha de consumo preferente. Esa indicación no señala que, una vez superada, el alimento resulte peligroso o pueda causar una intoxicación, sino que deja de estar en su mejor momento.
Uno de los cambios más habituales es la pérdida de aroma y de intensidad en el sabor. Esto sucede porque los aceites esenciales se van evaporando con el paso del tiempo. También el color ofrece pistas claras sobre su evolución: ese tono vivo y llamativo que presentan al principio va apagándose de forma progresiva y se vuelve más opaco.
No obstante, no solo influye el tiempo. El deterioro también depende del tipo de especia, del formato en que se conserve y de las condiciones de almacenamiento. Hay variedades que pierden antes sus propiedades, y ese proceso puede acelerarse todavía más si se guardan en lugares expuestos a mucha luz, humedad o calor.
Además, cuando la especia está molida, su aroma se reduce con mayor rapidez. La explicación está en que una superficie más amplia queda expuesta a la oxidación. De acuerdo con los expertos en especias, el elemento que más perjudica a este ingrediente es la luz. Por eso, la recomendación principal es mantenerlas en un espacio oscuro.
Cómo debe conservarse
A la hora de almacenarlas, según recoge Europa Press, lo más importante es elegir un lugar fresco, seco y sin luz. Conviene evitar que queden expuestas durante mucho tiempo a zonas especialmente calurosas o a la luz directa, ya que esas condiciones favorecen su deterioro.
Solo deberían guardarse en la nevera cuando se trate de especias frescas. En el resto de los casos, la condensación provocada por los cambios de temperatura puede humedecerlas y acabar estropeándolas. En paralelo, el blog de la tienda de utensilios de cocina Kuoko aconseja conservarlas en frascos herméticos de cristal o de metal.
Además, recomienda colocar etiquetas en los recipientes con la fecha de compra y la de consumo. De este modo, resulta más fácil identificar qué especias hay en casa y cuáles conviene utilizar antes. Es una medida sencilla que ayuda a mantener el orden en la despensa y a aprovechar mejor estos ingredientes tan presentes en la cocina cotidiana.