Woman feeling sick and tired in the bed.

Una mayor cantidad de sueño REM y sueño profundo se asocia con un menor riesgo de padecer docenas de enfermedadesNATHANAEL KIEFER

Dormir menos de 5 horas puede elevar el riesgo de sufrir 37 enfermedades

La cantidad y la calidad del sueño podrían estar estrechamente relacionadas con el riesgo de desarrollar distintas enfermedades. Un nuevo estudio publicado en la revista PLOS Medicine apunta a que dormir más tiempo en las fases de sueño REM y profundo se asocia con un menor riesgo de múltiples enfermedades, mientras que dormir menos de cinco horas se relaciona con una mayor vulnerabilidad clínica.

La investigación, dirigida por Shengzhi Sun, de la Universidad Médica Capital de China, analizó los patrones de sueño de miles de adultos para estudiar su relación con la aparición de enfermedades a largo plazo.

Los investigadores analizaron los datos de 95.559 participantes del Biobanco del Reino Unido, que utilizaron acelerómetros de muñeca durante siete días y noches consecutivos.

A partir de estos registros, un algoritmo de aprendizaje profundo permitió calcular distintas características del sueño, entre ellas las fases REM, profunda y ligera, la duración total del sueño, el tiempo que los participantes permanecían despiertos después de quedarse dormidos y la irregularidad del sueño entre noches.

Los participantes fueron seguidos durante una mediana de 8,9 años, utilizando sus historiales médicos para estudiar posibles asociaciones entre los patrones de sueño y más de 1.000 enfermedades.

El análisis encontró que una mayor cantidad de sueño REM, por cada rango intercuartílico de 47,6 minutos, se asociaba con un menor riesgo de 83 enfermedades. Entre ellas se encontraban la insuficiencia cardíaca, con una razón de riesgo de 0,74; la demencia, con 0,54; y la enfermedad de Parkinson, con 0,20.

Por su parte, una mayor cantidad de sueño profundo se relacionó con un menor riesgo de siete afecciones, entre ellas la diabetes tipo 2 y el trastorno depresivo mayor.

El riesgo de dormir menos de 5 horas

El estudio también encontró asociaciones entre determinados patrones de sueño y un mayor riesgo de enfermedad.

Una mayor irregularidad del sueño y pasar más tiempo despierto después de conciliar el sueño se relacionaron con un mayor riesgo de varias afecciones, entre ellas los trastornos de ansiedad y los trastornos por consumo de sustancias.

La duración total del sueño mostró una relación no lineal con el riesgo de enfermedad. Para muchas de las afecciones analizadas, el menor riesgo se concentró entre 6 y 8 horas de sueño por noche. En cambio, las personas que dormían menos de cinco horas presentaron un mayor riesgo de 37 enfermedades.

Intervalo de 6 a 8 horas

Los autores señalan que sus resultados aportan evidencia sobre la relación entre la duración del sueño y la salud en adultos de mediana edad y mayores.

«Los hallazgos aportan evidencia adicional que respalda el papel de dormir entre 6 y 8 horas como medida de protección para la salud de los adultos de mediana edad y mayores, probablemente debido a una distribución más favorable de las fases del sueño», afirman los autores. «Mantener una duración del sueño de entre 6 y 8 horas puede reducir eficazmente el riesgo de múltiples enfermedades, lo que ofrece nuevas perspectivas para la promoción de la salud y la práctica preventiva».

Además, tras aplicar la corrección estadística de Bonferroni, los investigadores identificaron 156 asociaciones significativas entre los patrones de sueño y la aparición de enfermedades.

El estudio recoge que «la duración del sueño mostró asociaciones no lineales significativas con 86 fenotipos de enfermedades, y la duración de riesgo mínimo para la mayoría de estas afecciones (69 fenotipos) se concentró precisamente dentro de un intervalo de 6 a 8 horas».

Estudio observacional

Los investigadores advierten de que se trata de un estudio observacional, por lo que los resultados muestran asociaciones y no permiten establecer que dormir una determinada cantidad de horas o pasar más tiempo en una fase concreta del sueño provoque directamente una reducción o un aumento del riesgo de enfermedad.

El trabajo también parte de mediciones objetivas del sueño obtenidas mediante dispositivos de muñeca, frente a los cuestionarios de sueño autoinformados, que pueden no reflejar con precisión los patrones reales de descanso.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas