Un vaso de 250 ml de zumo de naranja natural aporta más del 90 % de la cantidad diaria recomendada de vitamina C
Fin a un mito: el zumo naranja no eleva los niveles de insulina en comparación con consumir la fruta entera
Un vaso diario de esta bebida puede ser una forma sencilla de aumentar la ingesta de vitaminas esenciales, incluso para quienes viven con diabetes tipo 2 bien controlada
Un nuevo estudio clínico ha revelado que las personas con diabetes tipo 2 bien controlada pueden incluir un vaso de zumo de naranja natural en el desayuno sin que esto afecte negativamente a sus niveles de glucosa o insulina en sangre.
Publicado en la revista Nutrition and Diabetes, el estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Hasselt (Bélgica) y comparó los efectos del consumo de naranjas enteras, zumo de naranja 100 % natural y una bebida azucarada con sabor a naranja en personas con sobrepeso y diabetes tipo 2. Cada participante consumió en tres ocasiones un desayuno alto en carbohidratos, acompañado de una de las tres bebidas. Posteriormente, se midieron sus niveles de azúcar e insulina durante cuatro horas.
«Esperábamos que el zumo o la bebida azucarada generaran picos de glucosa más altos que la fruta entera», explicó el investigador principal Kenneth Verboven. «Sin embargo, no encontramos diferencias significativas. Creemos que la mayor parte del aumento glucémico vino del pan del desayuno, no de la bebida».
Verboven aclaró que, aunque no recomiendan el consumo de bebidas azucaradas, el zumo de naranja natural –sin azúcares añadidos– sí puede ser una opción saludable. Aporta vitaminas, minerales y compuestos bioactivos presentes también en la fruta entera. Aunque la naranja sigue siendo la elección ideal por su contenido en fibra, el zumo puede ser una alternativa práctica cuando no se dispone de fruta fresca.
Un vaso de 250 ml de zumo de naranja natural aporta más del 90 % de la cantidad diaria recomendada de vitamina C y también es fuente de folato y potasio, según el Reglamento Europeo (CE) 432/2012. Además, contiene flavonoides como la hesperidina y la narirutina, conocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Pese a sus beneficios, la percepción del zumo de fruta ha cambiado. Una encuesta del Fruit Juice Science Centre señala que el 33 % de los consumidores en España evita comprar zumo de frutas naturales por creer que no son saludables, una tendencia que se repite en otros países europeos. Esto preocupa a los expertos, ya que también se ha detectado un descenso en el consumo general de frutas.
«La evidencia muestra que un vaso diario de zumo de naranja puede ser una forma sencilla de aumentar la ingesta de vitaminas esenciales, incluso para quienes viven con diabetes tipo 2 bien controlada», afirma la nutricionista británica Carrie Ruxton. «Combinado con un desayuno rico en fibra, como avena o salvado, es posible reducir los picos de glucosa».
La diabetes tipo 2 afecta a más de cinco millones de personas en España y ha crecido un 42 % desde 2019. Pese a que suele considerarse menos grave que otros tipos, es una enfermedad crónica con consecuencias graves para la salud.