Porciones de sandía en un puesto de frutas y verduras en Sevilla
Alimentación
Júlia Farré, nutricionista: «Si la sandía no cumple estas cinco cosas, no la compres»
La sandía es la fruta del verano, pero no todas ellas son de la misma calidad
En el mundo de las frutas, la sandía destaca por su frescura y dulzura, especialmente durante los meses de verano. Sin embargo, seleccionar una sandía de calidad puede ser un reto si no se tiene el conocimiento adecuado. Júlia Farré, nutricionista, comparte en un video de Instagram cinco consejos clave que permiten a los consumidores escoger la mejor sandía en el supermercado.
Aspectos a considerar al elegir sandías
El primer consejo que proporciona Farré es prestar atención a la mancha en la parte inferior de la sandía. Una mancha amarilla indica que la fruta ha madurado en el suelo, lo que generalmente implica un mayor nivel de dulzura. Por otro lado, una mancha blanca puede sugerir que la sandía fue cosechada demasiado pronto, lo que podría afectar su sabor.
El segundo punto mencionado en el video es la importancia del sonido. Al golpear suavemente la sandía, se debe escuchar un sonido hueco. Este sonido es un indicador de que la sandía contiene una buena cantidad de agua y, por ende, que está jugosa. Un sonido opaco, en cambio, podría ser señal de que la fruta está seca o sobre-madura.
El tercer aspecto a verificar es el estado del rabito. Farré recomienda que el rabito de la sandía esté seco y rizado. Si el rabito aparece verde y tieso, esto sugiere que la sandía no ha alcanzado su óptimo estado de madurez.
La cuarta recomendación tiene que ver con el peso de la sandía. Farré destaca que una buena sandía debería ser pesada para su tamaño. Al levantarla, un consumidor debería sentir que pesa más de lo que parece, lo que es un signo de que contiene mucha agua y será más apetecible.
Por último, el quinto consejo es verificar la forma de la sandía. Farré aconseja elegir sandías que sean simétricas y lo más redondas posible, evitando aquellas con protuberancias extrañas. Esta irregularidad puede indicar problemas de crecimiento y afectar la calidad de la fruta.