Té matcha
El auge de las bebidas energéticas «naturales»: de la yerba mate a la melena del león
El consumo de bebidas energéticas, con un elevado contenido en cafeína se ha incrementado en los últimos años, especialmente entre los estudiantes. Un consumo que no está exento de riesgos. Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran las dificultades para conciliar el sueño o mantener su duración, además de posibles alteraciones psicológicas, cambios en el comportamiento y, en los casos más graves, problemas cardiovasculares.
Por este motivo y para sortear parte de estos efectos perjudiciales para la salud, está aumentando el consumo de las bebidas estimulantes naturales como las infusiones de yerba mate, el té verde, el matcha e incluso hongos que, según los expertos, prometen una energía más suave y sin bajones, a menudo con antioxidantes.
Yerba mate
La yerba mate es una bebida tradicional elaborada a partir de las hojas secas del acebo perenne Ilex paraguariensis. Su consumo se ha extendido más allá de Sudamérica debido a su contenido de cafeína, que aporta un estímulo energético similar al del café. Quienes la consumen con regularidad aseguran que ofrece mayor claridad mental sin provocar la sensación de nerviosismo que suele asociarse a otras bebidas estimulantes. Gracias a la cafeína, la yerba mate actúa sobre el cerebro, el sistema cardiovascular y los músculos de los vasos sanguíneos, entre otros órganos. Además, es utilizada como complemento para mejorar el rendimiento deportivo.
Té verde
Por su parte, el té verde se ha consolidado como un ingrediente habitual en las bebidas energéticas de origen natural. Aunque contiene cafeína, se destaca por su alto contenido de L-teanina, un aminoácido que permite una liberación gradual del estimulante. Este proceso genera una energía más constante y prolongada, al tiempo que contribuye a reducir el estrés y la ansiedad, lo que explica su creciente popularidad como alternativa equilibrada a otras fuentes de estimulación.
La ciencia ha comprobado que el té verde puede prevenir los mareos en personas con tensión baja; el cáncer de la vejiga, de esófago, de los ovarios y del páncreas. Además, puede reducir el riesgo o retrasar la aparición de la enfermedad de Parkinson, disminuir los niveles altos de grasa, como el colesterol y los triglicéridos, en la sangre (hiperlipidemia) así como los niveles de azúcar en la sangre y la inflamación intestinal.
Té matcha
Respecto al té matcha, –un tipo de té verde– es más un batido que el típico té humeante que, según la cultura popular tiene efectos antioxidantes por la cantidad de polifenoles, catequinas y clorofila, además de aportar vitaminas A, C, E, K y B y minerales como magnesio, zinc, selenio y cromo. Tradicional de Japón este té ha sido durante años promocionado por sus beneficios para mejorar el estado de ánimo y el rendimiento mental.
Melena de león
El uso de hongos funcionales como la melena de león han experimentado un fuerte aumento en popularidad en los últimos años. La melena del león, un hongo nootrópico –sustancia que estimula las funciones cerebrales– se ha vuelto cada vez más popular. Por su color y su forma recuerda el pelaje del león y se ha utilizado en la medicina tradicional en los países asiáticos durante siglos. Distintas investigaciones han concluido que el compuesto activo de este hongo comestible estimula el crecimiento de los nervios, mejora la memoria y modula el estado de ánimo.
En un artículo publicado en Vitageuy.com, los expertos aseguran que combinado con café, los efectos se potencian de manera sinérgica. Mientras la cafeína proporciona un estímulo inmediato y un aumento inicial de energía, la melena de león contribuye a atenuar los efectos secundarios asociados al consumo de café, como la ansiedad o las molestias digestivas. «Este equilibrio favorece la estabilización del sistema nervioso y permite alcanzar un estado de concentración más prolongado, claro y enfocado».
Todo con precaución
La dietista Valerie Agyeman explica en un artículo en Good Housekeeping, que natural no significa ilimitado. Demasiada cafeína, incluso de fuentes no sintéticas, puede acelerar el corazón o mantenerte despierto por la noche. «Tu cuerpo responde al estimulante por sí mismo, sin importar la fuente», explica Agyeman. «Para un efecto estimulante suave y sin nerviosismo, elige bebidas con cafeína moderada (generalmente menos de 100 mg por porción), mínima cantidad de azúcar añadido e ingredientes simples. Evita productos con múltiples estimulantes o mezclas de hierbas en dosis altas».
Una bebida energética equivale a un expreso
Este dato debe aparecer de forma visible en el etiquetado, expresado en miligramos por 100 mililitros (mg/100 ml). En general, las bebidas conocidas como energéticas presentan un promedio de 32 mg/100 ml. Así, una lata de 250 mililitros puede aportar hasta 80 miligramos de cafeína, una cantidad equiparable a la de un café expreso.