La clave de la timidez está en el cerebelo
Ser tímido no es por culpa de la personalidad: la clave está en el cerebelo
La timidez, entendida como un rasgo de personalidad que se manifiesta a través de la incomodidad y la inhibición en situaciones sociales, influye de manera notable en la forma en que las personas se desenvuelven en su entorno. Aunque es un fenómeno ampliamente reconocido, aún se sabe poco sobre los mecanismos neuronales que la sustentan.
El modelo 2 × 2 de timidez y sociabilidad plantea que este rasgo surge del conflicto entre dos fuerzas opuestas: la tendencia a experimentar ansiedad en situaciones sociales –timidez– y la tendencia a buscar o evitar la compañía de otros –sociabilidad–.
Dentro de este marco, el Sistema de Inhibición Conductual (SIC) y el Sistema de Activación Conductual (SAC) funcionan como indicadores confiables de estas motivaciones contrapuestas.
Estos sistemas, introducidos por Jeffrey Gray en 1970 a partir de su Teoría de la Sensibilidad al Refuerzo (TSR), describen cómo los individuos responden a los estímulos ambientales y se utilizan frecuentemente para explicar las bases neurofisiológicas de las diferencias individuales en las respuestas emocionales y conductuales. El SIC, sensible al castigo, la novedad o la incertidumbre, al activarse, desencadena respuestas de ansiedad que promueven la evitación de posibles consecuencias negativas, lo que conduce a la inhibición conductual, estrechamente vinculada al rasgo de timidez.
Por el contrario, el SAC motiva a los individuos hacia las recompensas o los resultados positivos. En ciertos estados, como la timidez positiva, las personas tímidas también pueden mostrar conductas de búsqueda de recompensas sociales.
Nivel neuronal
A nivel neuronal, tanto un sistema como otro se han asociado con variaciones individuales en la arquitectura estructural y funcional del cerebro. En conjunto, esto subraya la importancia de determinar el papel del Sistema de Activación Conductual en las bases neuronales de la timidez.
Basado en esto, un estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences, utilizó resonancias magnéticas funcionales en estado de reposo (RMf en reposo) junto con análisis de homogeneidad regional (ReHo) para explorar la relación entre la timidez como rasgo y la actividad neuronal espontánea en una muestra de 42 estudiantes sanos con una edad media de 21 años.
Una menor actividad neuronal espontánea en el cerebelo posterior se asocia con niveles más altos de timidez
Los resultados del análisis mostraron que una menor actividad neuronal espontánea en el cerebelo posterior se asocia con niveles más altos de timidez. También se observó que el Sistema de Inhibición Conductual actuó como mediador parcial de esta relación, mientras que el Sistema de Activación Conductual no presentó un efecto mediador significativo. Las pruebas de robustez, realizadas mediante análisis de mediación inversa, respaldaron la estabilidad y especificidad del modelo.
En conjunto, los hallazgos sugieren que el cerebelo desempeña un papel importante en la modulación de las diferencias individuales en timidez, a través de la sincronía neuronal localizada. Asimismo, resaltan la influencia del SIC como mediador clave, aportando nuevas perspectivas para desarrollar estrategias que favorezcan la adaptación social en personas con niveles elevados de timidez.