Luis Mollá Lasala

Luis Mollá LasalaGetty/ Nemanja Saric

Luis Mollá Lasala: «Muchas veces el TOC y las obsesiones se mantienen en secreto, generalmente por vergüenza»

El psicólogo explica cuáles son los síntomas más frecuentes o cómo diferenciar el TOC de otros trastornos

el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) afecta aproximadamente al 1 % de la población mundial –unas 400.000 personas solo en España– y se manifiesta a través de pensamientos intrusivos y repetitivos (obsesiones) y comportamientos compulsivos, como rutinas o actos repetidos para mitigar la ansiedad. Este trastorno no tiene cura definitiva. Los tratamientos habituales combinan medicamentos con terapias cognitivo-conductuales, como la técnica de prevención de exposición y respuesta. Asimismo, se están desarrollando estrategias como la estimulación magnética transcraneal, un procedimiento no invasivo que emplea campos magnéticos para activar determinadas zonas del cerebro.

Luis Mollá Lasala, psicólogo General Sanitario del Instituto Psicológico Cláritas explica cuáles son los síntomas más frecuentes, cómo diferenciar el TOC de otros trastornos o qué señales deberían alertar a familiares y entorno cercano.

– ¿Qué es exactamente el TOC y cómo se diferencia de otros trastornos de ansiedad?

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad caracterizado principalmente por obsesiones. Las obsesiones son pensamientos o imágenes intrusivas y muy agobiantes que generan mucha ansiedad y que dan lugar a compulsiones, conductas o cogniciones que se realizan para intentar reducir la ansiedad que generan los miedos originales. Estas compulsiones se realizan para aliviar la ansiedad y, a corto plazo, es así; por ejemplo, comprobar que has cerrado los grifos antes de irte de casa alivia la preocupación por haber dejado alguno abierto. Sin embargo, también se está reforzando esa preocupación, lo cual, de forma progresiva, y a largo plazo, aumenta la necesidad de dichas compulsiones. De esa manera, cada vez que se realiza la compulsión se produce un menor alivio y se hacen necesarias más frecuentemente; se comienza comprobando todos los grifos antes de salir de casa y se acaba haciéndolo varias veces en varios momentos del día, y además compruebas también haber apagado la luz de todas las habitaciones.

– ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes y cuáles suelen pasar desapercibidos?

Para empezar, las obsesiones, que aparecen de forma involuntaria e intrusiva, y generan altos niveles de ansiedad y malestar. Hay obsesiones de diferentes tipos como, por ejemplo, la preocupación por el exceso de contaminación o de gérmenes, la preocupación por pensamientos de agresividad, por la falta de simetría, etc. Luego están también las compulsiones, conductas y cogniciones orientadas a aliviar ese malestar generado por las obsesiones; éstas son también muy frecuentes y la necesidad de ellas son otro motor de ansiedad muy agudo.

Luego hay una gran cantidad de síntomas que pasan desapercibidos, a veces por el propio paciente, como, por ejemplo, la evitación. Es común empezar a vivir tu vida evitando algún tipo de situaciones o estímulos para no tener que enfrentarte al supuesto «peligro» o a la obsesión; a corto plazo, igual que ocurre con las compulsiones, la evitación genera alivio, sin embargo, a largo plazo también prolonga el malestar e incrementa la dificultad de invertir la situación para empezar a gestionar estas obsesiones de una mejor manera. Otros síntomas comunes que pueden pasar desapercibidos son, por ejemplo, la culpa, por encontrarte en esa situación y no ser capaz de salir de ella o compartirla o la vergüenza, por las obsesiones que puedes estar teniendo. Esto es especialmente cierto cuando se trata de las relacionadas con sexualidad o la agresividad, o de las compulsiones en las que puedes estar «enganchado». Un síntoma importante es la irritabilidad derivada de estar durante demasiado tiempo en un estado de alerta y que puede llegar a afectar a tus relaciones y demás áreas vitales, y generar tristeza o síntomas depresivos, muy comunes cuando esto va avanzando o incluso creciendo, la desesperación te consume y el estado de alerta te agota.

– ¿Existen distintos tipos de TOC o perfiles de pacientes?

Sí, existen muchos tipos distintos de TOC. Además, la incidencia de muchos de ellos pueden aumentar por factores externos como ocurrió durante la pandemia del COVID. Algunos de los más comunes que me he encontrado en sesión son los TOC relacionados con pensamientos intrusivos o de comprobación. Los relacionados con pensamientos intrusivos pueden ser por temáticas diferentes y los que mas he trabajado en terapia son los violentos. Un ejemplo de pensamiento intrusivo violento puede ser una imagen en el que el sujeto agrede a un familiar suyo. Es algo muy común, mucho más de lo que uno podría pensar pero, por vergüenza, nadie los comenta.

Un ejemplo de pensamiento intrusivo violento puede ser una imagen en el que el sujeto agrede a un familiar suyo

Al tener estos pensamientos por primera vez, la persona puede llegar a asustarse mucho y sentir una alta ansiedad. Es en ese momento en el que para evitarlo decide, por ejemplo, no coincidir con su familia en la cocina, donde hay cuchillos. Este comportamiento, como hemos comentado antes, va aumentando y creciendo con el tiempo hasta el punto en el que se aísla casi por completo, o llega a estar en estado de alerta solo por estar en casa. Otros tipos de TOC muy comunes son los relacionados con el orden, la simetría, la limpieza, la contaminación o los relacionales (obsesiones relacionados con su pareja o amigos).

– ¿Cómo afecta el TOC a la vida personal, social y laboral de quienes lo padecen?

El TOC puede llegar a afectar mucho la vida de los pacientes que lo sufren. A medida que la obsesión va creciendo y el miedo generalizándose, el estado de alerta en el que se encuentran inmersos estos pacientes es continuo; muchos de ellos no descansan mentalmente en todo el día y la mayoría tampoco durante la noche consiguen descansar del todo. De hecho, de la categoría de los trastornos de ansiedad, y habiendo trabajado con todos ellos, el TOC es uno de los que más incapacita al paciente, por no decir el que más.

– ¿Qué señales deberían alertar a familiares y entorno cercano?

Muchas veces el TOC y las obsesiones se mantienen en secreto, generalmente por vergüenza. Las compulsiones también se realizan de la forma más discreta posible, por ello a veces puedes tener a gente cercana que esté padeciendo altos niveles de ansiedad relacionado con obsesiones y no saberlo. De todas formas, puede haber algunos indicios que te ayuden a detectar que una persona cercana a ti está en esta situación y la mejor forma de identificarlo es el control. El control son todas aquellas conductas que giran en torno a «enfrentarse» o contrarrestar las obsesiones, es decir, las compulsiones, conductas de evitación o de escape o conductas de seguridad. Si una persona ves que puede estar evitando en exceso ciertas situaciones, buscando confirmación en ciertas situaciones o con una sensación de ansiedad excesiva ante situaciones de incertidumbre o que se escapan a su control puede ser que este pasando por una etapa de ansiedad asociado a un TOC.

– ¿Es posible controlar el TOC sin medicación?

Por supuesto, es posible controlar el TOC sin medicación, aquí no hay blancos ni negros y la dicotomía no ayuda a nadie. Sin embargo, en mi opinión, no hay que evitar apoyarse en la medicación, ya que, puede ser una muleta en la que apoyarse de forma temporal para aprender a exponerte gradualmente a estas situaciones de incertidumbre.

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