Reloj inteligente

Reloj inteligenteGetty Images

Los relojes inteligentes pueden detectar señales tempranas de deterioro cerebral, según un estudio

Los dispositivos pueden recopilar datos valiosos para ayudar a prevenir trastornos neurológicos y mentales

La salud cerebral, que incluye tanto funciones cognitivas como emocionales, representa uno de los grandes retos sanitarios del siglo XXI. Según la Organización Mundial de la Salud, más de una de cada tres personas en el mundo padece trastornos neurológicos, como accidentes cerebrovasculares, epilepsia o la Enfermedad de Parkinson. Además, más de la mitad de la población experimentará en algún momento de su vida algún trastorno mental, como depresión, trastornos de ansiedad o Esquizofrenia. Estas cifras continúan aumentando a medida que la población mundial envejece.

Los teléfonos y los relojes inteligentes podrían convertirse en una herramientas útiles para detectar de forma temprana cambios en la salud cerebral. Un equipo de investigadores de la Universidad de Ginebra (UNIGE) estudió a un grupo de participantes que utilizaban dispositivos conectados mientras se analizaban datos como la frecuencia cardíaca, la actividad física, el sueño o los niveles de contaminación atmosférica mediante inteligencia artificial. Los resultados del estudio, publicado en npj Digital Medicine, muestran que estos dispositivos pueden predecir con bastante precisión las fluctuaciones emocionales y cognitivas, lo que abre nuevas posibilidades para identificar de manera temprana posibles cambios en la salud mental y neurológica.

Para explorar el potencial de la tecnología portátil, los investigadores de la UNIGE realizaron un estudio con 88 voluntarios de entre 45 y 77 años. Cada participante utilizó una aplicación específica en su smartphone y un reloj inteligente durante diez meses. Estos dispositivos recopilaron datos de forma pasiva —sin modificar los hábitos diarios— sobre variables como la frecuencia cardíaca, la actividad física, los patrones de sueño, el clima o la contaminación del aire. En total, se analizaron 21 indicadores diferentes. Además, cada tres meses los participantes completaron cuestionarios sobre su estado emocional y realizaron pruebas cognitivas, lo que permitió comparar los resultados con las predicciones generadas por la inteligencia artificial.

El análisis mostró que la IA pudo predecir las fluctuaciones en la salud emocional y cognitiva con un margen de error promedio del 12,5 %. Las predicciones fueron más precisas en el caso de los estados emocionales, con errores generalmente entre el 5 % y el 10 %, mientras que los estados cognitivos se predijeron con menor exactitud, con errores entre el 10 % y el 20 %.

Indicadores

Entre los indicadores más útiles para anticipar cambios cognitivos destacaron la contaminación atmosférica, las condiciones meteorológicas, la frecuencia cardíaca diaria y la variabilidad del sueño. Para los estados emocionales, los factores más influyentes fueron el clima, la calidad del sueño y la frecuencia cardíaca durante el descanso. Estos resultados sugieren que los dispositivos conectados podrían desempeñar un papel importante en la monitorización continua de la salud cerebral y en el desarrollo de estrategias de prevención más personalizadas.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas