Imagen de las ruinas de Machu Picchu

Imagen de las ruinas de Machu PicchuPixabay

¿Qué es el mal de altura? ¿Es cierto que la hoja de coca ayuda a paliar sus síntomas?

Se conoce como mal de altura al conjunto de síntomas que se desarrollan cuando una persona se encuentra a una altitud muy elevada

Recientemente el famoso presentador de 'Sálvame', Jorge Javier Vázquez, durante su viaje a Perú fue ingresado en un hospital debido a los síntomas del mal de altura. Según explicó él mismo, su cuerpo desarrolló además un edema pulmonar, situación a la que se llega cuando se produce un exceso de líquido en los pulmones. Pero, ¿qué es exactamente el mal de altura?

El mal de altura, tal y como explican desde la Clínica Mayo, puede ocurrir cuando el cuerpo humano no es capaz de adaptarse adecuadamente a los niveles bajos de oxígeno de las grandes elevaciones. Es decir, la causa principal del mal de altura es la hipoxia, la falta de oxígeno en el cuerpo humano.

Normalmente, los síntomas de esta afección desaparecen o mejoran al bajar a una altitud menor, pero en una situación grave, el paciente puede desarrollar problemas mayores y provocarle, incluso, la muerte.

Los síntomas del mal de altura

Los síntomas más comunes del mal de altura son los siguientes:

Falta de aireDolor de cabezaNáuseasProblemas gastrointestinalesCansancio y debilidadInsomnio Vértigo

No obstante, como le ocurrió a Jorge Javier Vázquez, pueden desarrollarse problemas más graves, como los edemas pulmonares y cerebrales. En estos casos los afectados pueden sentir dificultad a la hora de respirar, confusión mental, poca coordinación e incluso llegar a perder la conciencia. En el caso de que se manifestarse estos síntomas, se debe reducir la altitud y acudir a un médico.

Una vez que el paciente ha sido trasladado a un centro médico, se procederá a realizarse una serie de pruebas necesarias para el diagnóstico, como análisis de sangre, radiografías de tórax, electrocardiogramas o una tomografía cerebral.

A qué altura pueden desarrollarse los síntomas

Como explican desde el portal especializado 'Redacción Médica', el mal de altura puede aparecer a partir de los 2.500 metros de altitud. A los 3.000 metros pueden presentar síntomas un 30 % de los viajeros y a los 4.000 metros puede afectar a un 65 % o un 70 %. Es decir, el riesgo de sufrir mal de altura es directamente proporcional a la altitud a la que se ascienda, independientemente del sexo o la condición física (aunque las personas con problemas pulmonares o cardíacos suelen ser más susceptibles).

La cantidad de oxígeno de la atmósfera va disminuyendo con la altura por lo que la respiración que realizamos contiene menos oxígeno para nuestro organismo. Es decir, llega menos oxígeno a la sangre y, por tanto, a nuestros tejidos.

¿Son realmente efectivas las hojas de coca?

Llevar hojas de coca para evitar el mal de altura en zonas elevadas es muy común en algunos puntos de Perú, México, Colombia, Bolivia o Argentina. De hecho, el propio Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú asegura que la hoja de coca «reúne un sinnúmero de nutrientes minerales, aceites esenciales y componentes farmacológicos» y que masticarla «sirve como un estimulante ligero para combatir algunos males cotidianos como el hambre, sed, cansancio, el dolor muscular —de algunas partes del cuerpo— o combatir el mal de altura». No obstante, no existe ninguna evidencia científica que sostenga la teoría de sus beneficios contra los síntomas de esta afección.

Según explica el investigador en Medicina, Psiquiatría y Neuropsicología peruano Joel Salinas-Piélago, de la Universidad Peruana Cayetano Heredia en un estudio, «en las zonas alto andinas el mate de hoja de coca es usado frecuentemente para la prevención de este problema, pero las evidencias no soportan esta medida; se estima que, por el contrario, podría incrementar los síntomas del cuadro clínico que se intenta controlar por lo que se sugiere la conveniencia de no incentivar su uso».

Tratamiento del mal de altura

Principalmente se recomienda a aquellos que comiencen a experimentar síntomas de mal de altura que empiecen el descenso a una altitud más baja y descansen. En algunos casos, el médico puede recetar medicamentos para ayudar a aliviar el dolor de cabeza, como el ibuprofeno o el paracetamol.

En el caso de que los síntomas sean más graves, además de descender, se debe administrar oxígeno si este está disponible. También pueden emplearse ciertos fármacos, como la acetazolamida o la dexametasona, para ayudar a controlar mejor la respiración.

En los casos más graves en los que un equipo médico pueda trasladarse al lugar en el que se encuentra el afectado, puede emplearse una bolsa hiperbárica para ganar tiempo. Con ella es posible simular un descenso de altitud hasta que los síntomas desaparezcan.

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