Los productos milagro no son recomendables para el blanqueamiento dental
Blanqueamiento dental duradero: consejos naturales para mantenerlo
Más del 57 % de los españoles estarían dispuestos a realizarse un tratamiento de este tipo
Más del 57 % de los españoles estaría dispuesto a realizarse un blanqueamiento dental, según recoge el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2024, lo que refleja el creciente interés por la estética bucal. Y es que tener una boca bonita con una dentadura alineada y cuidada no solo se ha convertido en algo imprescindible por salud en general, sino en algo importante por estética.
El problema surge cuando, para conseguir dientes blancos, se recurre a tratamientos caseros o sin control profesional que pueden dañar el esmalte dental.
Michelle Pawly, odontóloga de Sanitas Dental, explica: «El uso de métodos caseros de blanqueamiento o el abuso de tratamientos blanqueadores puede poner en riesgo la salud dental a largo plazo. Estos productos, al carecer de control profesional y seguimiento, pueden generar cambios en la estructura interna del diente, erosionar el esmalte dental, incrementando la sensibilidad y causando daños irreversibles» y añade: «Además, la exposición prolongada a sustancias abrasivas o a concentraciones inadecuadas de peróxido, presentes en los productos blanqueadores, irrita las encías y otros tejidos bucales, derivando en problemas de sensibilidad, pulpitis irreversible o quemaduras en la encía. Es necesario contar con las pautas y el seguimiento de un odontólogo», señala.
Cuidados tras el blanqueamiento
En cualquier caso, mantener los resultados y la efectividad de un blanqueamiento dental no solo depende del tratamiento realizado, sino también de los hábitos de cuidado posteriores. Los expertos de Sanitas Dental aconsejan una higiene dental adecuada; no consumir ciertos alimentos o bebidas –como vino tinto, café o té– y evitar el tabaco.
Higiene oral adecuada
Los expertos aseguran que es importante cepillarse los dientes después de cada comida, utilizar el hilo dental al menos una vez al día y usar colutorios siempre sin alcohol y preferiblemente sin clorhexidina, ya que esta produce tinciones provisionales. Además, después de un blanqueamiento dental se recomienda optar por una pasta que no lleve pigmentos de color que puedan teñir los dientes.
Evitar alimentos y bebidas
Odontólogos del Colegio de Valencia explican que bebidas como el vino, café, té o refrescos como la Coca-Cola tiñen los dientes de una manera u otra: «El vino tinto es sin duda el que más daño ocasiona a la estética de la dentadura dada su composición. La ataca por tres vías por su acidez, así como por la presencia de taninos y cromógenos. Con un consumo periódico, estas tres sustancias unidas son capaces de oscurecer y transformar unos relucientes dientes blancos en unos con un ligero tono púrpura».
Respecto al café, su alta concentración de cromógenos y su consumo generalizado entre la población hace que aumente el daño ocasiona a la coloración natural de los dientes.
Para minimizar su impacto, es esencial enjuagarse la boca con agua después de consumirlos o, en el caso de bebidas, utilizar una pajita para reducir su contacto directo con los dientes. Durante el tratamiento de blanqueamiento es recomendable hacer una «dieta blanca», es decir, consumir alimentos con baja pigmentación.
Evitar el tabaco
Es de sobra conocido que la exposición continua al tabaco puede llevar a la formación de manchas intrínsecas más profundas que afectan la estructura interna del diente, volviéndose mucho más difíciles de eliminar.
Qué hacer sin tratamiento
Por su parte, la doctora Irene Esteve explica las claves para tener unos dientes relucientes sin productos blanqueadores. Lo principal, afirma la experta, es tener una boca sana, objetivo que se consigue con una buena alimentación y hábitos de limpieza adecuados. Aquí toma importancia el saber elegir la pasta de dientes y el cepillo.
Sobre la pasta, Esteve afirma: «Es importante que sepas que no es necesario llenar el cepillo de dentífrico. Con muy poco, apenas el tamaño de un guisante, es más que suficiente». Además, a la hora de comprar el producto, hay que revisar el porcentaje de RDA, Abrasividad de Dentina Relativa, para que no resulte abrasivo para el esmalte de los dientes. Por último, la pasta debe tener flúor que hace que los dientes sean más resistentes a la aparición de caries.
Es importante la elección del cepillo de dientes. En este punto, la Dra. Esteve explica que es más recomendable utilizar un cepillo con el cabezal pequeño que grande, «de esa forma es más fácil que llegue a todas las zonas de nuestra boca, para realizar mejor una limpieza general».
Las cerdas del cepillo deben de suaves a medias para no dañar las estructuras dentales ni el soporte como la encía. «El cepillo de dientes debes cambiarlo cada tres meses o antes si notas que está muy desgastado. Al estar en contacto con nuestros dientes y boca en general, que en ocasiones está en contacto con bacterias, es mucho mejor revisar periódicamente el cepillo y desecharlo cuando veamos que está deteriorado», aclara Esteve.
Otro consejo importante es limpiarlo tras su uso y no guardarlo nunca con el capuchón puesto mientras esté húmedo, porque eso aumenta el crecimiento de posibles bacterias, muy amigas de la humedad.