Blood sample tube with laboratory requisition form for potassium test

Tubo de muestra de sangre con formulario de solicitud de laboratorio para prueba de potasioGetty Images

Cómo saber si tienes el potasio bajo: 8 síntomas y señales de alerta

El potasio es un mineral ampliamente presente en numerosos alimentos y resulta imprescindible para el correcto desarrollo de múltiples funciones del organismo. Su papel es determinante en procesos tan esenciales como la actividad muscular y nerviosa o la regulación del ritmo cardíaco. Cuando su concentración en el organismo desciende por debajo de los valores normales, pueden aparecer manifestaciones propias de la hipopotasemia, una condición que puede afectar de manera notable al bienestar general.

Se considera que una persona presenta niveles bajos de potasio cuando la cantidad de este mineral en sangre se sitúa por debajo de los rangos habituales, establecidos entre 3,6 y 5,2 milimoles por litro. En los casos más graves, cuando la cifra cae por debajo de 2,5 mmol/l, la situación puede comprometer la vida del paciente, lo que obliga a una intervención médica inmediata.

Desde Adeslas, especialistas en salud explican que los riñones desempeñan un papel fundamental en la regulación del potasio, ya que se encargan de eliminar su exceso a través de la orina. Este mineral contribuye de forma decisiva a la transmisión de los impulsos nerviosos y permite que los músculos, incluido el corazón, se contraigan y relajen de manera adecuada, garantizando así un ritmo cardíaco estable. Además, interviene en el equilibrio de los líquidos corporales y en el mantenimiento del balance ácido-base de la sangre.

Señales de alerta

Entre las señales más habituales de una deficiencia de potasio destacan, en primer lugar, la debilidad y el cansancio. Esta falta de energía puede explicarse porque el potasio influye directamente en la contracción muscular. Cuando sus niveles disminuyen, los músculos pierden eficacia. Asimismo, esta carencia puede alterar el modo en que el organismo procesa los nutrientes, afectando incluso a la producción de insulina y favoreciendo niveles elevados de azúcar en sangre.

Otro síntoma frecuente son los calambres y espasmos musculares. Estos se producen por contracciones involuntarias que, en situaciones de déficit de potasio, pueden prolongarse debido a que las señales nerviosas no se transmiten correctamente.

En el ámbito digestivo, también pueden surgir complicaciones. El potasio facilita la comunicación entre el cerebro y los músculos del sistema digestivo, responsables de movilizar los alimentos. Cuando esta función se ve alterada, pueden aparecer molestias como hinchazón o estreñimiento. En casos extremos, algunos estudios apuntan incluso a una posible paralización intestinal, aunque esta relación no está completamente confirmada.

Las palpitaciones son otra manifestación relevante. La alteración del flujo de potasio en las células cardíacas puede provocar latidos irregulares o más intensos. En situaciones más severas, esto puede derivar en arritmias, que sí están asociadas a problemas cardíacos de mayor gravedad.

También pueden aparecer dolores musculares y rigidez, síntomas que en casos extremos podrían estar relacionados con la rabdomiólisis, un proceso de degradación muscular. Esto sucede porque la reducción del potasio afecta al flujo sanguíneo hacia los músculos, limitando el aporte de oxígeno.

Por otro lado, la aparición de hormigueo o entumecimiento en extremidades, conocida como parestesia, es otra señal a tener en cuenta. Este fenómeno responde a una alteración en la transmisión de los impulsos nerviosos.

Las dificultades respiratorias constituyen otro signo de alerta, especialmente en situaciones graves. El potasio interviene en el funcionamiento de los pulmones, por lo que su déficit puede dificultar su capacidad de expansión y contracción. A ello se suma que un ritmo cardíaco irregular puede reducir el aporte de oxígeno al organismo.

Finalmente, los cambios de humor y la fatiga mental también se han vinculado con niveles bajos de potasio. Aunque existen indicios de esta relación, los expertos subrayan que aún es necesario profundizar en la investigación para establecer conclusiones definitivas. En cualquier caso, el conjunto de estos síntomas pone de relieve la importancia de mantener un adecuado equilibrio de este mineral en el organismo.

Alimentos cargados de magnesio

Cuando pensamos en alimentos que aumentan el potasio, automáticamente viene a la mente el plátano, que contiene 387 mg de potasio por cada 100 g. Sin embargo, hay otros alimentos que lo superan. El Dr. Manuel Viso, médico especialista en Urgencias y Hematología, además de divulgador y conferenciante en temas de salud y bienestar, explica que la batata o el boniato aportan 542 mg de potasio por 100 g de producto.
La espinaca, 529 mg de potasio por 100 g. El aguacate, 487 mg por 100 g o el ajo 446 mg de potasio y los canónigos de las ensaladas, 421 mg de potasio.
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