Un limón con moho
Alimentación
¿Tirar o cortar? Esto es lo que debes hacer si tu comida tiene moho
Los riesgos para la salud que no debes ignorar
Los altos precios de algunos productos ha propiciado que se tenga más cuidado con los alimentos que se tiran a la basura. De hecho, el 67 por ciento de los consumidores españoles afirma consumir productos caducados si su aspecto y olor no da señales de deterioro, según se desprende del primer Barómetro de Seguridad Alimentaria de AECOC. Algo similar podría suceder con los alimentos que presentan algo de moho, un tipo de hongo que aparece en los alimentos cuando se están descomponiendo. El simple gesto cotidiano de cortar la parte de la fruta o del pan que ha cogido ese característico tono verde puede causar muchos problemas como producir micotoxinas, sustancias tóxicas capaces de inducir cáncer y alteraciones genéticas o el crecimiento de bacterias patógenas indetectables por el ojo humano.
Expertos de la Clínica Médica Dinan explican que la variedad Penicillium digitatum en la fruta o la Rhizopus stolonifer en el pan, aparecen con sus características esporas verdeazuladas, blancas o grisáceas en la superficie de distintos tipos de alimentos. Estas especies crecen a temperaturas de 20 grados centígrados y elevada humedad. Pueden aparecer en la materia tanto vegetal como animal –en fruta, verdura, pan húmedo, quesos y mermeladas abiertas– y sus esporas se pueden transportar por el aire, el agua o los insectos.
Los expertos explican que cuando aparece el moho todo el alimento está contaminado, ya no existe parte buena y parte mala. Bajo las capas de la superficie hay toda una red de raíces que se extienden y contaminan todo el producto. Cortar la parte limpia, al igual que someter al alimento a altas temperaturas, no garantiza que las micotoxinas desaparezcan.
Algunas excepciones
Así que, como norma general, la recomendación es que cuando se vea la parte 'peluda' significa que los hongos ya se han extendido por el interior del producto. Antes de consumir el alimento se aconseja desecharlo y no poner en riesgo la salud. Sin embargo, la OCU habla de tres casos en los que sí es seguro cortar el trozo afectado y salvar el resto.
En el jamón, la cecina o el salchichón, es normal que aparezca algo de moho si tardan en consumirse. Raspa el moho y toma el resto.
Los quesos duros, es decir, aquellos que tienen poca humedad, como el manchego, el emmental o el gouda, se pueden comer después de quitar con un cuchillo toda la parte que rodea el moho, con una propina de 2 centímetros alrededor y por debajo de la zona afectada.
Los vegetales de carne firme, como la zanahoria, el pimiento o el repollo, se pueden comer tras quitar con un cuchillo toda la zona alrededor del moho, incluido el mismo margen de seguridad de 2 centímetros alrededor y por debajo.