La intolerancia ortostática se debe a la incapacidad de mantener la presión arterial y la perfusión cerebral
Por qué nos mareamos al ponernos de pie rápido
La intolerancia ortostática se debe a la incapacidad de mantener la presión arterial y la perfusión cerebral
Si usted es de los que se marean al ponerse de pie después de haber estado sentado o tumbado, sobre todo si se hace de forma brusca, puede estar experimentando una intolerancia ortostática cuyos síntomas se traducen en mareos, aturdimiento, confusión mental, taquicardia y fatiga. Esta condición se produce porque el cuerpo no regula correctamente el flujo sanguíneo y no puede mantener una presión arterial adecuada ante cambios de postura, como al pasar de estar sentado o acostado a ponerse de pie.
Las personas mayores de 65 años presentan un mayor riesgo de desarrollar hipotensión ortostática. Esta mayor vulnerabilidad se asocia, entre otros factores, al uso frecuente de medicamentos antihipertensivos y a una menor capacidad del corazón para adaptarse a los cambios posturales.
Entre los principales factores de riesgo destacan levantarse de forma brusca, permanecer sentado durante largos periodos o estar de pie durante demasiado tiempo. También influyen condiciones como el calor, la ingesta de comidas copiosas o el consumo de fármacos que reducen la presión arterial.
Para reducir el riesgo y prevenir episodios de mareo o desmayo, los expertos recomiendan:
- Mover las piernas antes de incorporarse.
- Levantarse de forma gradual, sentándose primero antes de ponerse de pie y alternar los periodos prolongados de bipedestación con descansos.
- Mantener una temperatura corporal adecuada, por ejemplo, mediante el uso de ventiladores.
- Optar por comidas más ligeras para contribuir a minimizar los síntomas.
En caso de experimentar mareo, la recomendación es sentarse o tumbarse de inmediato. Otra estrategia útil consiste en tensar los músculos de brazos y piernas para favorecer el retorno sanguíneo y evitar la pérdida de conocimiento.