Botella de agua reutilizable

Botella de agua reutilizableGetty/ MIHAILO_MILOVANOVIC

Cómo limpiar las botellas de agua reutilizables para evitar enfermar por mohos o bacterias

Tener una adecuada hidratación es fundamental para el organismo: es el pilar fundamental de las funciones fisiológicas más básicas, como por ejemplo la regulación de la tensión arterial y la temperatura corporal, la hidratación y la digestión. En este contexto, beber agua se convierte en algo fundamental, sobre todo cuando hace calor o se realiza ejercicio; sin embargo, los expertos advierten sobre los posibles riesgos de beber de botellas reutilizables, que reúnen las condiciones ideales para la proliferación bacteriana.

Según detalla el médico, profesor universitario y anestesista David Callejo, «en la botella tienes una humedad del 100 %, buena temperatura, y cada vez que bebes a morro, aportas células epiteliales, saliva y restos de comida que alimentan a tu granjita de bacterias».

A esta acumulación de residuos orgánicos se suma otro factor clave. Las bacterias no se eliminan con un simple aclarado. «Además, estas bacterias se van a pegar a las paredes y no sirve solo con enjuagar», precisa.

Como resultado, se genera «un auténtico ecosistema de bacterias», entre las que predominan bacterias «gran negativos». Callejo subraya que se trata de «las mismas que tienes en los excrementos».

Por su parte, el profesor del Máster de Sostenibilidad y Gestión ESG de la Universidad Europea, Miguel Aguado, advierte de los posibles riesgos para la salud derivados de una limpieza inadecuada de las botellas reutilizables, especialmente en sus componentes más complejos.

Según explica el experto, elementos como las juntas de goma, las boquillas retráctiles o las pajitas internas pueden convertirse en focos de acumulación de moho y bacterias si no se higienizan correctamente. «La parte más crítica no suele ser el cuerpo de la botella, que es fácil de limpiar, sino precisamente la tapa y sus mecanismos», señala.

Estos recovecos, diseñados para mejorar la estanqueidad o facilitar el consumo, generan un entorno propicio para la proliferación de microorganismos, especialmente en presencia de humedad y restos orgánicos.

Aunque en personas sanas el riesgo de consumir agua de una botella con biopelículas suele ser bajo, Aguado advierte de que no está exento de consecuencias. La presencia de moho o bacterias puede provocar molestias gastrointestinales leves, irritaciones o incluso infecciones oportunistas. El riesgo aumenta en grupos más vulnerables como niños pequeños, personas mayores o individuos con el sistema inmunitario debilitado. Además, un olor persistente, incluso tras el lavado, puede ser una señal de alerta sobre la presencia de microorganismos.

Cómo debe ser la limpieza

Para garantizar una correcta higiene, el especialista insiste en que no basta con un enjuague superficial. Recomienda una limpieza diaria con agua caliente y jabón, desmontando todas las piezas de la tapa siempre que sea posible. También aconseja el uso de cepillos pequeños para acceder a las zonas más difíciles y dejar secar completamente cada componente por separado antes de volver a montar la botella.

En cuanto al diseño, Aguado destaca que las botellas con tapas simples de rosca son más seguras desde el punto de vista higiénico, frente a otros modelos más complejos como los tapones deportivos o las boquillas retráctiles, cuya limpieza resulta más complicada.

Por último, subraya la importancia de la prevención: revisar periódicamente el estado de las piezas y sustituirlas ante signos de deterioro, como manchas persistentes de moho, deformaciones o fallos en el mecanismo. «Reconocer cuándo toca cambiar una pieza es parte de un uso responsable y saludable», concluye.

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