Conocer los índices de colesterol en sangre previene infartos
El marcador en sangre que puede alertar de un infarto antes de que ocurra
Un estudio demuestra que la prueba de apoB es más eficaz que las pruebas de colesterol estándar
El cuerpo necesita colesterol para funcionar bien pero en cuanto hay demasiado en la sangre, se puede pegar en las paredes de las arterias, estrechándolas o incluso bloqueándolas. Esto puede provocar la enfermedad de las arterias coronarias y otras enfermedades del corazón.
La prevención es clave para evitar infartos o ictus, dos de las principales causas de muerte en el mundo y conocer los índices de colesterol en sangre es una de las herramientas fundamentales. Sin embargo, una nueva investigación acaba de concluir que medir en el análisis de sangre el colesterol LDL, conocido como el 'malo' podría no ser lo más eficaz para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. El estudio de Northwestern Medicine publicado en JAMA, plantea un cambio en la forma de evaluar el riesgo cardiovascular.
La investigación concluye que la apolipoproteína B (apoB), otra prueba sanguínea menos extendida, supera al colesterol LDL y al colesterol no-HDL a la hora de orientar tratamientos para reducir el colesterol, como el uso de estatinas. Según los autores, basar las decisiones clínicas en este marcador permitiría prevenir un mayor número de eventos cardiovasculares.
El autor principal del estudio, Ciaran Kohli-Lynch, profesor de la Universidad Northwestern, asegura que los resultados son claros: utilizar la medición de apoB para intensificar el tratamiento «prevendría más ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares», además de ofrecer una buena relación coste-efectividad para el sistema sanitario.
Riesgo del paciente
Durante décadas, los médicos han centrado sus decisiones en los niveles de colesterol LDL y no-HDL. Sin embargo, estos indicadores no reflejan completamente el riesgo del paciente. La apoB, en cambio, permite cuantificar el número total de partículas aterogénicas en la sangre, lo que la convierte en un marcador más preciso, según el estudio.
La apoB permite cuantificar el número total de partículas aterogénicas en la sangre, lo que la convierte en un marcador más preciso
Pese a la evidencia acumulada, su uso sigue siendo limitado en la práctica clínica, en parte por el coste adicional y la necesidad de realizar un análisis complementario al perfil lipídico estándar.
Para evaluar si merece la pena incorporar esta prueba de forma rutinaria, los investigadores desarrollaron un modelo de simulación con 250.000 adultos estadounidenses sin enfermedad cardiovascular previa, pero candidatos a recibir estatinas. El objetivo: determinar si el beneficio clínico justifica la inversión adicional en términos de salud pública y costes sanitarios.
Estrategias para orientar el tratamiento
Compararon tres estrategias para orientar el tratamiento:
- Colesterol LDL (objetivo <100 mg/dL)
- Colesterol no-HDL (objetivo <118 mg/dL)
- ApoB (objetivo <78,7 mg/dL)
Si los pacientes no alcanzaban el objetivo establecido, el tratamiento se intensificaba primero con estatinas más potentes y, posteriormente, añadiendo otro medicamento, la ezetimiba. El modelo registraba los resultados de cada estrategia a lo largo de la vida, incluyendo infartos, accidentes cerebrovasculares, esperanza de vida, calidad de vida y costes sanitarios.
La atención guiada por ApoB superó a las otras dos estrategias, mejorando la salud de la población y salvando más vidas de una manera rentable.
En la última década, el número de medicamentos disponibles para los médicos para reducir el colesterol se ha incrementado enormemente. Además, la Asociación Estadounidense del Corazón y otras 10 asociaciones médicas publicaron a principios de este año nuevas directrices que recomiendan iniciar la terapia para reducir el colesterol a edades más tempranas en muchos pacientes.
«Esto significa que cada vez es más importante identificar con precisión quiénes se beneficiarían más de un tratamiento intensivo», dijo Kohli-Lynch.