Una mordida incorrecta puede provocar fatiga muscular
Ortodoncia: cómo mejora la mordida, la masticación y la salud bucodental
La ortodoncia no solo sirve para conseguir una sonrisa más alineada. Corregir la posición de los dientes también mejora funciones esenciales como la masticación, la pronunciación o la distribución de las fuerzas al morder, con un impacto directo en la salud bucodental.
Así lo ha explicado el ortodoncista y cofundador de las clínicas dentales Impress, Khaled Kasem, durante un encuentro informativo con periodistas, en el que ha defendido que la estética y la funcionalidad son dos aspectos inseparables de cualquier tratamiento de ortodoncia.
«La estética y la parte funcional van siempre juntas. No se realiza la ortodoncia solamente por la estética o por la parte funcional», ha afirmado.
Una buena mordida favorece la digestión y reduce el desgaste dental
Kasem ha subrayado que una correcta oclusión —la forma en la que encajan los dientes superiores e inferiores— resulta clave para una buena masticación y, por tanto, para el proceso digestivo.
«La digestión empieza en la boca, por lo que una buena oclusión puede favorecer este proceso. Una mala oclusión está relacionada con una mala nutrición», ha señalado.
El especialista también ha advertido de que una mordida incorrecta puede provocar fatiga muscular, dificultar la higiene dental al impedir acceder adecuadamente a determinadas zonas de la boca y acelerar el desgaste de las piezas dentales.
«Una mala mordida distribuye mal la presión. Me gusta poner el ejemplo de un puente, si está desequilibrado, va a soportar más carga por un lado que por el otro. En la oclusión ocurre lo mismo; si usamos más un lado que el otro, se producirá un mayor desgaste», ha explicado.
Mejora la pronunciación
Además de sus beneficios funcionales, la ortodoncia también puede mejorar la fonación. Según Kasem, determinadas maloclusiones dificultan la correcta pronunciación de algunos sonidos.
«Un paciente con una mordida abierta suele colocar la lengua entre los dientes al tragar. Esto hace que los dientes no contacten correctamente y provoca una mala pronunciación», ha detallado. El experto también ha destacado el impacto que puede tener el tratamiento en el bienestar emocional de los pacientes.
«Hay un cambio en la confianza, en la presencia y en la forma de relacionarse. Estética, función y bienestar conviven. La estética y la función van siempre juntas; no hacemos ortodoncia solamente por la estética o por la función. Todo ello tiene un impacto emocional muy positivo para nuestros pacientes», ha asegurado.
Herramientas digitales
Durante el encuentro, Kasem explicó que los tratamientos de alineación dental incorporan cada vez más herramientas digitales para mejorar la precisión y el seguimiento de los pacientes. En el caso de Impress, el proceso incluye escáneres 3D, radiografías tridimensionales, inteligencia artificial, fotografías periódicas y supervisión clínica durante todo el tratamiento.
«El alineador solo se quita para comer y para cepillarse los dientes. Los dientes se van moviendo poco a poco hasta conseguir una alineación correcta. Con la 'app' no eliminamos la figura del dentista; es una herramienta para detectar cualquier problema con antelación», ha indicado.
El primer paso, ha explicado, consiste en realizar un diagnóstico individualizado para planificar el movimiento de cada pieza dental.
«Mediante el escáner y las radiografías en 3D podemos mover los dientes dentro del hueso, adaptándonos a la biología de cada paciente y previendo el movimiento que va a realizar cada pieza dental», ha añadido.
Entre tres meses y dos años
La duración de un tratamiento de ortodoncia con alineadores varía en función de la complejidad de cada caso. Según Kasem, los tratamientos más sencillos suelen prolongarse entre tres y cinco meses, mientras que aquellos que requieren cirugía o la extracción de alguna pieza dental pueden extenderse hasta dos años.
«Los casos que duran dos años suelen requerir cirugía o la extracción de alguna pieza dental. En cualquier caso, en la primera cita estimamos junto al paciente la duración aproximada del tratamiento», ha concluido.