Cáncer de riñón
Día Mundial del Cáncer de Riñón
Cáncer de riñón: los nuevos tratamientos que mejoran el pronóstico de los pacientes
La enfermedad afectará a más de 9.000 personas en España
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se celebra el 18 de junio, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha puesto de relieve los importantes avances registrados en las últimas décadas en el tratamiento del cáncer renal, un tumor que representa aproximadamente el 3 % de todos los diagnósticos oncológicos.
Según el informe Las cifras del cáncer en España 2026, elaborado por SEOM y Redecan, este año se diagnosticarán en España 9.165 nuevos casos de cáncer de riñón, de los que 6.263 corresponderán a hombres y 2.902 a mujeres. Se trata del octavo tumor más frecuente en el país.
El cáncer renal engloba distintos tipos de tumores, aunque el carcinoma de células renales es el más habitual. Dentro de este grupo, el carcinoma renal de células claras supone entre el 70 % y el 80 % de los casos. La enfermedad es aproximadamente dos veces más frecuente en hombres que en mujeres y suele diagnosticarse entre los 60 y los 65 años.
Diagnósticos y pronóstico
Los especialistas destacan que una parte importante de los tumores se detecta actualmente de forma incidental durante pruebas de imagen realizadas por otros motivos médicos. Esta circunstancia ha permitido identificar más casos en fases tempranas, mejorando las posibilidades de tratamiento y supervivencia. En cuanto a la mortalidad, los últimos datos disponibles registran 2.189 fallecimientos por cáncer de riñón en España durante 2024.
La revolución terapéutica
El tratamiento del carcinoma renal ha experimentado una profunda transformación. Durante años, la cirugía fue prácticamente la única opción para los tumores localizados y las alternativas para la enfermedad avanzada eran limitadas.
La llegada de los fármacos antiangiogénicos, capaces de bloquear la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan el tumor, y posteriormente de la inmunoterapia, ha cambiado de forma significativa la evolución de la enfermedad.
Uno de los hitos más relevantes se ha producido en el tratamiento adyuvante, administrado tras la cirugía para reducir el riesgo de recaída. En este ámbito, pembrolizumab se ha consolidado como el primer tratamiento que ha demostrado beneficios tanto en supervivencia libre de enfermedad como en supervivencia global en pacientes con riesgo elevado de recaída.
Los datos actualizados a cinco años del estudio Keynote-564 refuerzan su papel como tratamiento de referencia en pacientes seleccionados.
Combinaciones prometedoras
Entre las novedades presentadas en 2026 destaca el estudio Litespark-022, que evalúa la combinación de pembrolizumab con belzutifan frente a pembrolizumab en monoterapia. Los resultados muestran una mejora significativa de la supervivencia libre de enfermedad, aunque los datos de supervivencia global aún son preliminares y se ha observado un aumento relevante de la toxicidad asociada al tratamiento.
El papel de la biología molecular
El conocimiento cada vez más profundo de la biología del carcinoma renal de células claras ha permitido identificar mecanismos clave en el desarrollo tumoral. Uno de ellos es la vía VHL-HIF-VEGF, responsable de estimular la formación de vasos sanguíneos que favorecen el crecimiento del tumor. Este descubrimiento abrió la puerta al desarrollo de terapias dirigidas contra el factor VEGF y sus receptores, que han sido durante años una de las bases del tratamiento del cáncer renal avanzado.
A esta estrategia se ha sumado la inmunoterapia moderna, basada en los inhibidores de puntos de control inmunitario como PD-1, PD-L1 y CTLA-4, que ha logrado respuestas más eficaces y duraderas que los tratamientos inmunológicos utilizados en décadas anteriores.
Belzutifan, nueva diana terapéutica
Otro de los avances recientes es la incorporación de belzutifan, un inhibidor oral de HIF-2α que actúa directamente sobre una de las vías biológicas centrales del carcinoma renal de células claras.
Actualmente está autorizado en Europa para pacientes con enfermedad avanzada previamente tratados con inmunoterapia y terapias antiangiogénicas, así como para determinados tumores asociados a la enfermedad de Von Hippel-Lindau.
Tratamientos personalizados
En la enfermedad avanzada, la elección terapéutica depende de múltiples factores, entre ellos el estado general del paciente, la carga tumoral y el perfil pronóstico.
Las combinaciones de inmunoterapia y fármacos antiangiogénicos, como pembrolizumab más axitinib, nivolumab más cabozantinib o pembrolizumab más lenvatinib, se han consolidado como algunas de las opciones más eficaces en primera línea de tratamiento.
También mantiene un papel destacado la combinación de doble inmunoterapia con nivolumab e ipilimumab, especialmente en pacientes con pronóstico intermedio o desfavorable.
En líneas posteriores de tratamiento, nuevas estrategias como belzutifan combinado con lenvatinib están mostrando resultados prometedores en supervivencia libre de progresión y tasa de respuesta.
Aunque la mayoría de los avances se han producido en el carcinoma de células claras, los especialistas subrayan la necesidad de seguir investigando en los tumores renales no células claras, que constituyen un grupo heterogéneo y con menos opciones terapéuticas.
Estudios recientes han mostrado resultados alentadores con combinaciones basadas en inmunoterapia y terapias dirigidas para algunos de estos subtipos.
Hacia una medicina de precisión
Otro de los grandes desafíos es identificar biomarcadores que permitan seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente. Actualmente se investigan marcadores moleculares, análisis transcriptómicos, ADN tumoral circulante y biomarcadores séricos como KIM-1, con el objetivo de avanzar hacia una oncología más personalizada.
Más allá de los tratamientos, los expertos recuerdan la importancia de abordar las necesidades emocionales de los pacientes y sus familias.
En este sentido, el Día Mundial del Cáncer de Riñón de 2026 pone el foco en el bienestar emocional como parte esencial de la atención oncológica. El acompañamiento psicosocial, la participación en ensayos clínicos, la información rigurosa y el trabajo multidisciplinar son elementos clave para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con la enfermedad.
Los especialistas coinciden en que los avances registrados en los últimos años han transformado por completo el panorama del cáncer renal, permitiendo ofrecer tratamientos más eficaces, personalizados y capaces de prolongar tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes.