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Aspecto del pantano de San Juan en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias (Madrid)EFE

Sequía

El Gobierno enfurece a los agricultores en una España que se seca lentamente

Varios municipios llevan semanas aplicando restricciones mientras el Ejecutivo muestra cada vez menos sensibilidad con un sector cuya situación es dramática

La situación comienza a ser dramática. Los embalses españoles se encuentran al 40 % de su capacidad y numerosos municipios están aplicando restricciones para frenar el consumo. Mientras los agricultores se ven obligados a cambiar la producción para salvar la temporada, desde el Gobierno se culpa a los regadíos. «Es una nueva bufonada», claman en el sector.

Los últimos datos del MITECO muestran que los embalses están al 39,18 % de sus reservas. Por ello, varias comunidades autónomas y municipios llevan semanas implantando restricciones de agua.

Esto es especialmente preocupante en Andalucía, donde los embalses se encuentran por debajo del 30 % de media de su capacidad. En Huelva, diez localidades sufren cortes desde hace un mes, mientras que en Córdoba, son siete los municipios afectados.

Ante esta circunstancia, los agricultores están adelantando la recolección. De hecho, la vendimia ha comenzado dos semanas antes de lo habitual ya que el calor acelera el proceso de maduración de la uva. En Andalucía, muchos agricultores han tenido que sacrificar parte de las plantaciones de aguacates para salvar el resto y la aceituna de mesa también peligra porque no engorda lo suficiente.

A estos problemas se une la falta de sensibilidad del Gobierno. El secretario de Estado de Medio Ambiente –dependiente del MITECO–, Hugo Morán, aseguraba hace unos días que la sequía «obligaba a poner en marcha mecanismos de restricción para otros usos económicos», especialmente en el regadío «que es el que más agua utiliza en este país».

«Este país tiene que disminuir las hectáreas de regadío porque empieza a haber problemas para poder garantizar la sostenibilidad del sector. El regadío tiene que acomodarse a la disponibilidad de agua», añadía.

«Nueva bufonada»

Las palabras de Morán han sentado como un tiro al sector, que han calificado sus declaraciones como «nueva bufonada», mientras su situación se agrava. «Una vez más, este político vuelve a ser la correa de transmisión de las ideas más peregrinas de determinados grupos ecologistas, que en los últimos días han apuntado que si hay sequía en este país no es por la ausencia de lluvias, sino por los regadíos», señalan desde la Unión de Pequeños Agricultores de Castilla y León (UPA CyL).

«Debe quedar claro que la regulación de los embalses prioriza el abastecimiento de la población, como no podía ser de otra manera, y solo a partir de ahí el agua, con las restricciones que marcan los organismos de cuenca, se aprovecha para riego», añaden.