Aglomeraciones de gente durante la Cridá
10 años de la tragedia del Madrid Arena: qué hacer en caso de aglomeraciones
En los recintos cerrados debe fijarse muy bien en las salidas de emergencia, la falta de luz y el ruido puede dificultar la evacuación o la orientación
En la madrugada de este martes se cumplen diez años de la tragedia del Madrid Arena, una avalancha en una fiesta de Halloween que se cobró la vida de cinco chicas. Tras este final fatal se mejoraron las medidas de seguridad, pero no lo suficiente.
Tras la tragedia muchos eventos se cancelaron y algunos recintos cerraron y no han vuelto a abrir por falta de seguridad. El Madrid Arena generó una sensibilidad que redundó en mayores controles. Tras la pandemia, los controladores de seguridad de los locales observan una relajación general en las medidas, situación preocupante teniendo en cuenta la gran cantidad de gente que quiere salir tras recuperar la normalidad.
El décimo aniversario del Madrid Arena coincide precisamente con otra tragedia, la ocurrida el pasado sábado en Seúl, la capital de Corea del Sur, cuando miles de personas acudieron a festejar Halloween y centenares de ellas quedaron atrapadas en un estrecho callejón. El resultado: 153 muertos y 133 heridos.
Otra fiesta de Halloween también este fin de semana, pero esta vez en Sevilla, ha vuelto a poner sobre la mesa el problema del control de los aforos. No se cobró ninguna vida, pero trece menores tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios por desvanecimientos y crisis de ansiedad durante una fiesta «light» que fue desalojada por la Policía Local por motivos de seguridad. Había saturación de personas, poca agua, nada de ventilación y las puertas estaban bloqueadas.
Mantener la calma
Ahora que se acerca Halloween y en unas semanas Navidad, es muy importante saber qué hacer en caso de aglomeraciones en una fiesta o en cabalgatas. En primer lugar, si vas con la familia es primordial estar pendiente de los niños y los más mayores. En caso de los hijos sería necesario ponerles una pulsera con el nombre y un número de teléfono con el que poder contactar. En sitios donde hay mucha gente es probable que se pierdan o se desorienten.
En los recintos cerrados debe fijarse muy bien en las salidas de emergencia, la falta de luz y el ruido puede dificultar la evacuación o la orientación. Hay que mantener la calma sobre todo y respetar los trazados y el recinto de seguridad marcado por la policía, así como las señales de emergencia. Es muy importante seguir un orden y si la situación no lo permite no corra, puede producirse una avalancha.
No se debe perder el tiempo cogiendo las pertenencias, solo debe centrarse en salir con cuidado y siguiendo las órdenes pertinentes de seguridad. Para ello, al dirigirse a la salida deberá hacerlo en todo momento pegado a la pared y ayudando a los discapacitados.
Tampoco se deberán obstaculizar las salidas o vías de evacuación sin coger los montacargas o ascensores. Al salir todo el mundo deberá acudir al punto de reunión indicado, si en ese momento echa a alguien en falta debe comunicarlo lo más rápido posible a los servicios de emergencia.
Riesgos de infartos
Las aglomeraciones provocan ansiedad y nerviosismo. Habitualmente la persona que se encuentra en una situación extrema no se da cuenta de su estado de nerviosismo, pero hay que saber que esto aumenta el riesgo de infartos, sobre todos a aquellos que están enfermos del corazón. En caso de que esto ocurra habrá que hacer una maniobra RCP o buscar un desfibrilador.
El frío no afecta a todos por igual, por lo que en caso de aglomeraciones, si la situación lo permite, hay que estar pendiente de las personas mayores, las personas con enfermedades o los niños. Estos grupos de personas son muy propensos a sufrir hipotermias, en en situaciones extremas es muy habitual que se den estos casos.