Imagen de archivo de la Presa de Almendra
El uso de plaguicidas contamina el agua de 160 pueblos de Salamanca y Zamora
La fuente contaminada procede del embalse de Almendra
El entorno del embalse de Almendra, entre Salamanca y Zamora, lleva desde mediados de julio viendo cómo un número creciente de localidades se queda sin agua potable por una razón: el «uso indiscriminado de plaguicidas», según ha denunciado Ecologistas en Acción de Zamora.
Un total de 161 municipios de la zona se han ido sumando en las últimas dos semanas a la extensa lista de poblaciones en las que o bien el agua se ha declarado no potable (en el caso de Salamanca) o se ha dejado de recomendar su consumo (en el de Zamora).
Este lunes, cuando el número de pueblos afectados apenas superaba el centenar, la situación castigaba a unos 10.000 habitantes censados, sin tener en cuenta a los veraneantes que inflan dichas poblaciones durante el verano.
Según censura Ecologistas en Acción, los plaguicidas de la actividad agropecuaria han elevado los niveles contaminantes del agua del embalse de Almendra (río Tormes) hasta cinco veces por encima de lo permitido, lo que ha repercutido directamente en los pueblos que se abastecen del mismo.
En este sentido, la organización ecologista ha lamentado que las instituciones castellanoleonesas parezcan «desconocer que la nueva normativa europea sobre aguas potables implica un mayor control de estas sustancias», cita Efe. Por su parte, la Diputación de Salamanca ha alegado falta de tiempo para ajustarse a dicho reglamento, que a principios de este año endureció los límites.
La asociación ha recordado que los plaguicidas acumulados en las aguas ponen en peligro la vida de animales y vegetales acuáticos, pero además se tiene constancia de que algunos son cancerígenos y que incluso podrían provocar mutaciones en diversos animales.
Para evitar la contaminación de las aguas por estas sustancias, Ecologistas en Acción pidió a finales de julio que se evite la escorrentía en caso de riego o de tormentas con vegetación intermedia entre la zona de uso y los embalses de captación.
Además, «la mejor solución», dicen, pasaría por evitar el uso de estos productos, especialmente del glifosato, y encontrar soluciones alternativas para la agricultura.