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24 de junio de 2024

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, interviene en el Congreso

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, interviene en el CongresoEuropa Press

Estos son los datos que hicieron perder los papeles a la ministra Redondo: aumento de violaciones y asesinatos

Los excarcelados por la ley del 'solo sí es sí' o los abusos a las menores tuteladas de Baleares o Comunidad Valenciana se suman a la larga lista de fracasos de Igualdad

Este miércoles la ministra de Igualdad, Ana Redondo, perdió los papeles en el Congreso al contestar a Jaime de los Santos, diputado del Partido Popular, que le recordó algunos datos que parece que escocieron a la socialista. «No se puede, no se puede, no se puede. ¡Vergüenza mezclarlo todo! El negacionismo mata», respondía la titular de Igualdad a voces en el hemiciclo, auspiciada por los aplausos de la bancada de su partido.

Tras esta reacción Redondo se habría disculpado con el diputado popular por el tono utilizado y su aireada intervención, según han detallado distintas fuentes parlamentarias. Pero, ¿por qué se sintió tan ofendida si los datos que se ofrecieron son reales?

Para empezar, es interesante analizar la evolución de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. En el año 2018, año en el que Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno, fueron 53 las asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, una cifra que aumentó en el año siguiente (2019) hasta 56.

En 2020 se produjo una ligera bajada hasta llegar a 49 víctimas mortales por violencia de género, cifra que prácticamente se calcó en 2021, con 48 asesinatos, y en 2022, con 49 de nuevo.

Unos datos que se vieron empeorados en 2023, año en que más mujeres han sido asesinadas de todo el período en el que ha gobernado Sánchez. En concreto, este último año 57 mujeres han muerto víctimas de violencia de género, una cifra que supera a las 56 de 2019, primer ejercicio completo con el PSOE y Podemos en el poder. Asimismo, tendríamos que ir hasta el año 2015 para encontrar una cifra peor que la de 2023, ya que en aquel año se notificaron 60 asesinatos.

Mismo panorama si atendemos a las denuncias por violación en España. En 2018 se produjeron 1.700 infracciones penales registradas, un número que ascendió a 1.873 en 2019. En 2020 descendió algo, posiblemente por efecto del confinamiento por la pandemia, hasta las 1.596 denuncias.

Pero 2021 y 2022 han sido años récord. En el primero se notificaron 2.143 denuncias y en el segundo 2.870. Esto supone más de 1.000 infracciones penales más en 2022 que el año que Sánchez tomó las riendas del Ejecutivo. Es decir, otro aspecto más en el que las políticas de igualdad no han dado sus frutos.

Por tanto, España registró un aumento del 53,2 % de las agresiones sexuales con penetración desde 2019, según el Balance de Criminalidad que hizo público el propio Ministerio del Interior. Los delitos contra la libertad sexual aumentaron en 2022 un 13 por ciento con respecto a 2021 y un 28,4 desde 2019, produciéndose 17.389 delitos. Una prueba más de que los recursos no han servido de mucho.

Ley del 'solo sí es sí'

Algo que la oposición reprocha constantemente –y con razón– a Igualdad es la cantidad de condenados por delitos sexuales que se han beneficiado por la ley del 'solo sí es sí' aprobada por la ministra Montero con los votos socialistas y de sus socios.

Los últimos recuentos apuntan a que han sido más de 1.300 los violadores y agresores sexuales beneficiados por esta norma. Más de 1.200 de estos han visto su pena reducida y unos 126 han quedado directamente excarcelados desde la aplicación de la norma, que entró en vigor el 7 de octubre de 2022.

Cae el bienestar de las mujeres

El Índice de Mujeres, Paz y Seguridad, realizado por la Universidad de Georgetown, ha retratado también al Gobierno autodenominado feminista. Este informe, publicado hace unos meses, difunde una clasificación en la que Dinamarca se encuentra a la cabeza y que sitúa a España en el puesto número 27, por debajo del decimocuarto puesto del año anterior y que comparte ahora con Polonia.

Nuestro país desciende en este ranking por segundo año consecutivo, y eso a pesar de que el gobierno progresista presume de situar «el feminismo y la igualdad en el centro de toda la acción política», en palabras del propio presidente, Pedro Sánchez. De igual forma, llama la atención que los más de 2.000 millones de euros invertidos en Igualdad en los últimos años entre campañas, chiringuitos o aplicaciones inservibles hayan caído completamente en saco roto, ya que no han supuesto ningún tipo de mejora para las mujeres.

Es evidente la mella que ha hecho en las mujeres el mandato de socialistas y comunistas estos últimos seis años. En 2018, tras casi siete años de gobierno popular de Mariano Rajoy, España se situaba en quinto lugar en este mismo ranking. Solo nos superaba Islandia, Noruega, Suiza y Eslovenia, mientras que en estos momentos tenemos 26 países por encima.

Encabezan la lista, por tanto, países europeos como Dinamarca, Suiza, Suecia y Finlandia, que reúnen más del triple de puntos que Afganistán, que comparte los últimos puestos con Yemen y República Centroafricana (RCA) –de un total de 177 países que conforman la lista–.

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