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La activista provida Livia Tossici-Bolt

La activista provida Livia Tossici-BoltADF International

El Gobierno de Trump defiende a una activista provida perseguida en Reino Unido: «Respeten su libertad de expresión»

Livia Tossici-Bolt, de 64 años, fue arrestada tras enseñar un cartel cerca de una clínica de abortos con el siguiente mensaje: «Estoy aquí para hablar si tú quieres»

El Gobierno de Estados Unidos defiende y apoya a una activista británica provida que está siendo juzgada por realizar una protesta pacífica frente a una clínica de abortos. El Ejecutivo liderado por Donald Trump pide a las autoridades británicas que «respeten y protejan la libertad de expresión» en este tipo de casos.

El Departamento de Estado de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de Estados tomó la decisión de emitir un comunicado expresando su preocupación sobre el trato recibido por Livia Tossici-Bolt, la activista provida que está siendo juzgada por ofrecer una conversación consensuada cerca de un centro de abortos, concretamente dentro de una «zona de contención». Esta institución norteamericana no suele pronunciarse sobre este tipo de casos, y más si ocurren en el exterior.

La mujer, una científica médica jubilada y de 64 años de edad, fue arrestada y acusada de infringir una orden de protección en espacios públicos tras sostener un cartel con el siguiente mensaje: «Estoy aquí para hablar si tú quieres». Ella exhibió este cartel cerca de un centro de abortos en Bournemouth, ciudad ubicada en la costa sur de Inglaterra. Las autoridades arrestaron a la activista provida por infringir una zona de seguridad designada.

Livia Tossici-Bolt fue multada pero se negó a pagar la sanción, alegando que no había incumplido ninguna orden de protección de espacios públicos y que tenía derecho, en virtud de la Ley de Derechos Humanos, a ofrecer «conversaciones consensuadas».

Su caso está siendo juzgado por el Tribunal de Magistrados de Poole. El juicio se celebró a principios del mes pasado y se espera que esta semana se conozca el veredicto. La mujer, por su parte, se declaró inocente.

El caso ha llamado la atención de otros activistas provida, además de varios funcionarios de la Administración Trump, que han tomado la medida inusual de intervenir y de mostrar su apoyo públicamente a Livia Tossici-Bolt.

Este pronunciamiento del Ejecutivo de Trump se produce también después de J.D. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, afirmara el pasado mes de febrero que «la libertad de expresión en Gran Bretaña y en toda Europa estaba en retroceso». Desde el Ejecutivo norteamericano aseguran también que este caso no tiene relación con el intento de Gran Bretaña de obtener una exención de los aranceles estadounidenses que Donald Trump pretende imponer al resto de países.

La Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estados Unidos (DRL) ha emitido un comunicado para denunciar la situación en la que se encuentra la activista provida, con el fin también de criticar al Gobierno británico liderado por Keir Starmer.

«Estamos monitoreando su caso»

«Las relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido comparten el respeto mutuo por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Sin embargo, como ha dicho el vicepresidente Vance, nos preocupa la libertad de expresión en el Reino Unido», señala el comunicado.

Sam Samson, asesor principal de DRL, se reunió con Livia Tossici-Bolt con el objetivo de mostrarle su apoyo y de denunciar que se «enfrenta cargos penales por ofrecer conversación dentro de una 'zona de seguridad' legalmente prohibida en una clínica de abortos». «Estamos monitoreando su caso. Es importante que el Reino Unido respete y proteja la libertad de expresión», concluye el comunicado.

«Vergüenza internacional»

Tossici-Bolt, por su parte, se mostró «agradecida» con el Departamento de Estado de Estados Unidos por su apoyo y por interesarse por su caso. «Se supone que Gran Bretaña es un país libre, pero me han llevado a los tribunales simplemente por ofrecer una conversación consensuada», ha indicado.

«La expresión pacífica es un derecho fundamental; nadie debería ser criminalizado por ofrecer conversaciones inofensivas. Es trágico ver que el aumento de la censura en este país ha hecho que Estados Unidos sienta la necesidad de recordarnos nuestros valores compartidos y nuestras libertades civiles fundamentales. Agradezco al gobierno estadounidense por priorizar la preservación y promoción de la libertad de expresión y por desplegar una sólida diplomacia para tal fin», alegó la activista provida. «Me entristece profundamente que el Reino Unido sea visto como una vergüenza internacional en materia de libertad de expresión», agregó.

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