Fundado en 1910
mifepristone

Mifepristona

El gran negocio de las píldoras abortivas lleva a un 11 % de las mujeres a sufrir complicaciones graves

Este químico bloquea la progesterona, hormona necesaria para que continúe el embarazo, mientras que el misoprostol provoca contracciones uterinas

El aborto sigue cobrándose vidas: y no solo de fetos, que corresponde a la mayoría de las víctimas, sino de madres que deciden acabar con su gestación. Muchas de ellas lo hacen mediante operaciones quirúrgicas, otras ingiriendo mifepristona, uno de los químicos más empleados para estos infanticidios.

Según un estudio publicado el 28 de abril por Ethics and Public Policy Center (EPPC), en el que se analizaron datos de 865.727 mujeres y al que ha accedido Infocatólica, el 10,93 % de las madres que tomaron la píldora abortiva mifepristona tuvo algún «efecto secundario grave» en los 45 días posteriores al tratamiento.

Fueron varias las complicaciones que se registraron. Entre ellas destacaron las urgencias médicas (4,7 %), las hemorragias (3,3 %), y, por último, infecciones (1,3 %). Del total, más de 1.000 necesitaron trasfusiones de sangre urgentes y cientos de ellas padecieron sepsis. Además, informa el medio católico, cerca de 2.000 padecieron otros episodios potencialmente mortales.

Por si no fuera poco, el informe revela que este método no tuvo éxito para el 2,84 % de los casos, por lo que tuvieron que asistir a una clínica abortiva para poder expulsar al feto sin vida.

La mifepristona se combina con el misoprostol para interrumpir un embarazo. Lo que hace es bloquear la progesterona, hormona necesaria para que continúe el embarazo, mientras que el misoprostol provoca contracciones uterinas. Con esto, el cuerpo expulsa el feto.

Numerosos estudios apuntan que la combinación de estas píldoras provoca un aborto completo en más del 99 % de las pacientes. Sin embargo, el EPPC afirma lo contrario.

El TS apostó por no restringirla

El pasado mes de marzo, la Corte Suprema de EE.UU., celebró una audiencia sobre la mifepristona. En este encuentro, los jueces apostaron por no restringir a los ciudadanos el acceso a este fármaco, cono conocido por ser uno de los más empleados en el país para acabar con la vida de los nasciturus.

Pese a que el Tribunal Supremo cuenta con una mayoría conservadora y fue el órgano que revocó hace casi dos años el caso Roe vs. Wade –que despenalizó el aborto en Estados Unidos–, durante la intervención el juez Samuel Alito, mostró sus reticencias, puesto que cree que Alianza Para la Medicina Hipocrática, asociación médica a favor de la vida, no demostró que se hayan sufrido daños al ingerir este fármaco.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas