Fundado en 1910
Uno de cada 100 niños sufren TEA

Uno de cada 100 niños sufren TEAFreepick

La denominación de Trastorno del Espectro Autista podría llegar a su fin: «Es una violación de los derechos»

A pesar de la intención de la Real Academia Nacional de Medicina de España, los afectados denuncian que esta sustitución hará imposible el diagnóstico de las personas afectadas

En España más de 500.000 personas padecen el Trastorno de Espectro Autista (TEA), de los cuales 83.000 son menores de edad y 4.200 recién nacidos. A pesar de su prevalencia, el término ha generado un intenso debate: la Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme) ha propuesto renombrar la denominación actual por «identidad autista», algo que han rechazado las familias afectadas, ya que lo que están haciendo es «borrar a las personas con autismo y demás personas con discapacidad».

Los afectados han denunciado que esta nueva denominación de «identidad autista» es «una grave violación de los derechos de las personas con TEA y demás personas con discapacidad», porque invisibiliza las dificultades y la realidad material de este trastorno.

El TEA es una condición de neurodesarrollo que afecta a algunas personas. Según la Clínica Universidad de Navarra, se caracteriza por «dificultades en la interacción y comunicación», así como por «patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidos y repetitivos».

El término «espectro» refleja la amplia variabilidad en la presentación y severidad de los síntomas. Es por ello que la Ranme ha publicado un comunicado en el que aclara su posición sobre esta condición, basada en la evidencia científica más actual. El objetivo, tal y como han apuntado, es mejorar la comprensión social y médica del autismo.

En su informe reconoce que el autismo se sigue considerando por organizaciones como la OMS o la Asociación Americana de Psiquiatría como un trastorno del neurodesarrollo de TEA. Sin embargo, aclara que esta «etiqueta» no siempre recoge adecuadamente la realidad de todos los afectados. Pone el ejemplo de las mujeres adultas, las cuales tratan de ocultar su condición para evitar el rechazo de la sociedad, algo que termina afectando a su salud mental.

Por ello, la Ramne propone crear una nueva terminología, llamada «identidad autista». Esto haría que se tratase no como una enfermedad, sino como una forma de ver la vida distinta a la de los demás ciudadanos. Si esto se lleva a cabo, afirman, la percepción de los ciudadanos podría comenzar a cambiar, y, además de crear un ambiente cómodo para las personas con autismo, evitaría un sufrimiento necesario y mejoría la inclusión.

Afectados y familias, en contra

A pesar de la intención de la Real Academia, los afectados denuncian que esta sustitución hará imposible el diagnóstico de las personas afectadas. «Si cualquiera puede autoidentificarse como TEA, nadie será diagnosticado como tal. El trastorno del espectro autista desaparecerá de la guía para el diagnóstico de los trastornos de salud mental».

Asimismo, argumentan que las terapias psicológicas, ayudas económicas, apoyos, acceso a empleo protegido, personal especializado y entidades que trabajan con personas con TEA« desaparecerán», ya que al ser considerado una identidad, estos recursos «no serán considerados necesarios».

Por último, afirman que las terapias psicológicas, de estimulación y ocupacionales serán consideradas «terapias de conversión y, por tanto, prohibidas», y que las políticas de protección a los derechos de las personas con autismo y con discapacidad «serán derogadas».

Por todo ello, exigen a la Ramne que se retracte «inmediatamente de su decisión». También piden al Ministerio de Sanidad y al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que traten de blindar en la Constitución «las políticas de protección a los derechos de las personas con TEA y personas con discapacidad».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas