Mujer fumando un vape
Mónica García censura la «banalización» de los vapeadores y urge a avanzar en su control
El senador del PP, Javier Arenas, se le vio ayer llevándose un vapeador a la boca mientras ella intervenía en el pleno
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha lanzado este miércoles una «señal de alerta» sobre la «banalización» de los vapeadores, como demostró ayer el senador del PP, Javier Arenas, haciendo uso de uno en el Senado, y ha urgido a avanzar en su control «si no es con leyes, con concienciación y política».
La responsable de Sanidad ha hecho estas manifestaciones en la presentación de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes) en referencia al gesto del senador, al que se vio llevándose un vapeador a la boca mientras ella intervenía en el pleno.
«Es no solamente irresponsable, sino que dice mucho de lo que considera ese senador y su grupo político» sobre estos dispositivos, y es «la impunidad, la banalización, la normalización de que se puede vapear» en lugares como la cámara, ha censurado.
Actos como este, ha proseguido, viene a reforzar los intentos del Gobierno para que se dejen de infravalorar los riesgos de los vapeadores, que la reforma de la ley antitabaco del Ministerio quiere equiparar a los cigarrillos convencionales.
«No podemos banalizarlos, y podemos responder, si no es con leyes, con concienciación y con política pública», ha añadido.
La ministra de Sanidad ha celebrado que la última edición de Estudes arroje un descenso generalizado de todas las sustancias psicoactivas entre el alumnado de 14 a 18 años en España porque eso demuestra que la política y las distintas medidas de prevención, educación y salud pública «están funcionando».
«Estamos viendo una generación que es más consciente, más crítica y más saludable», ha resaltado; sin embargo, aún quedan pendientes para hacer descender el consumo de alcohol o de vapeadores, que sigue siendo alto, ha puntualizado.
De ahí que haya apelado a la necesidad de «avanzar en su regulación y control». «Sabemos que no son inocuos y que además pueden ser la puerta de entrada al consumo del tabaco tradicional», ha concluido.