Albert Einstein, uno de los científicos más importantes de la historia
El síndrome que padecía Albert Einstein y que tienen 1 de cada 100 españoles
Se cree que el artista Miguel Ángel y el músico Beethoven pudieron padecer este mismo trastorno
Tenía dificultades para relacionarse, una forma muy curiosa de comunicarse y tardó en desarrollar el habla. Albert Einstein, aunque al principio le tacharon de excéntrico, padecía un síndrome que padece uno de cada 100 españoles. Sin embargo, no le impidió tener una mente capaz de cambiar el curso de la historia y convertirle en uno de los científicos más asombrosos del siglo XX.
El Nobel de Física no articuló palabra hasta casi los cuatro años. Aunque su entorno cercano pensaba que tenía serios problemas, lo cierto es que padecía el síndrome de Asperger, un trastorno que se encuadra «dentro de los asociados al desarrollo», explica la Confederación Asperger España. Las personas que padecen este síndrome suelen tener «una inteligencia normal» o, como le pasaba a Einstein, poseer una muy elevada. Sin embargo, son muy cuadriculadas y ordenadas. Esto les lleva a realizar su día a día mediante rutinas repetitivas.
Actualmente, según varios estudios, se estima que entre tres y cinco de cada 1.000 niños padecen este trastorno, el cual se suele diagnosticar en edades tempranas. Este síndrome suele ser más frecuente en varones y se clasifica como un trastorno del espectro autista (TEA), enfermedad que padecen en España 500.000 personas, de los cuales 83.000 son menores de edad y 4.200 recién nacidos.
Síntomas y causas
Las personas con el síndrome de Asperger suelen presentar varias dificultades. Una de ellas, la comunicación con el resto de las personas.
En la infancia se detecta por intereses limitados, comportamientos repetitivos y dificultades comunicativas. En la adolescencia aparecen con mayor frecuencia la inmadurez emocional, las reacciones desproporcionadas, los problemas académicos y la predisposición a la ansiedad o la depresión. Por último, en la edad adulta destacan la inflexibilidad, los problemas de independencia y las dificultades para incorporarse al mundo laboral, explica Quironsalud.
Las causas de este trastorno no son claras, pero si una cosa saben los científicos es que tienen su origen en una «combinación de aspectos genético y ambientales» que provocan una alteración en el funcionamiento del sistema nervioso central, revela en su portal la compañía de salud.
En cuanto a los síntomas, suelen ser bastante reconocibles. Entre los más característicos se encuentran las dificultades para interpretar la comunicación no verbal, mantener conversaciones sociales y comprender normas sociales implícitas, así como la tendencia a interpretar el lenguaje de forma literal. Asimismo, Quironsalud apunta que también son comunes «la rigidez mental, la resistencia a los cambios, la fidelidad a las rutinas, los intereses muy específicos y la alta sensibilidad a estímulos como el ruido o la luz».
Este síndrome no es único del genio de la Física. Tal y como comenta la Confederación Asperger España, se cree el artista Miguel Ángel y músico Beethoven pudieron padecer este mismo trastorno.