Mujer consultando en el móvil sus síntomas
La enfermedad que padecen más de 9 millones de españoles sin saberlo y que ha aumentado por IA
Varios expertos afirman que el Google no es un doctor, por lo que no es conveniente preguntarle los síntomas
La inteligencia artificial está afectando a la salud. Cada vez más personas buscan en plataformas como ChatGPT los síntomas que padecen y este trata de adivinar la afección. Esta impulsividad ha llevado a más de nueve millones de españoles a desarrollar una angustiosa enfermedad.
En datos, España es uno de los países que más visita esta herramienta, según Statista. Una de ellas es Gabriela Paoli, psicóloga general sanitaria, experta en adicciones tecnológicas, que asegura que gracias a sus 24 años de experiencia clínica puede decir a todos los lectores que «nada de Dr. Google ni de recetas mágicas».
Y es que, debido a estas consultas urgentes a una máquina, la hipocondría ha aumentado exponencialmente. Esta afección, según la Sociedad Española de Medicina Interna, se define como la enfermedad por la que el paciente cree –de forma infundada– que padece «alguna enfermedad grave». Es decir, es el temor a padecer algo mortal, aunque el paciente está completamente sano.
Tal y como explica el Ministerio de Sanidad, este trastorno de somatización se caracteriza por síntomas físicos y quejas, junto con solicitudes persistentes de investigaciones médicas, a pesar de hallazgos negativos repetidos. Incluyen los trastornos de conversión, los trastornos disociativos, el trastorno hipocondríaco y otros como el embarazo psicológico.
Presentan una tendencia ligeramente creciente, directamente proporcional a la edad, que se acentúa a partir de los 80 años. La prevalencia es mayor en mujeres (6,6 ‰ frente a 4,3 ‰ en hombres) excepto en menores de 15 años. Así, anotan que la incidencia anual se sitúa en torno al 1 ‰ (1,5 ‰ en mujeres frente al 0,9 ‰ en hombres). El gradiente social también es destacable en estos trastornos, siendo siete veces superior en las rentas más bajas con respecto a las más altas.
Este crecimiento se debe al internet y a las tecnologías. Gabriela Paoli revela que muchos pacientes llegan a la primera consulta con su propio diagnóstico, y describen «uno por uno sus síntomas, incluso las estrategias y recursos que ya han intentado implementar». Esta tendencia se ha intensificado desde la pandemia y con el auge de la salud digital.
Al hilo, garantiza que «lo más preocupante» es que algunas personas desarrollan «un apego emocional excesivo o dependencia digital» hacia estas herramientas, lo cual puede interferir negativamente en el tratamiento. Además, anota que una intervención psicológica o médica implica «una enorme responsabilidad y compromiso por parte del profesional», y debe ser reconocida con la seriedad que merece.
Por su parte, la doctora Marta Martínez del Valle, miembro del Grupo de Comunicación de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), asevera que el perfil del hipocondriaco digital es «una persona de mediana edad, entre los 30 y 50 años». Así, explica que la mayoría de los estudios están de acuerdo en que «no hay predominio de sexo». Es decir, tanto mujeres como hombres, buscan la información en busca de «un diagnóstico para los síntomas que presentan».
Buscar información en internet sobre salud no tiene grandes beneficios. Al revés. En este sentido, la doctora Martínez del Valle asegura que genera «más ansiedad que beneficios». Por ello, su recomendación es que ante cualquier problema de salud han que acudir a Atención Primaria, ya que el doctor es el que mejor puede aclarar nuestras incertidumbres y realizar «las exploraciones y las técnicas necesarias para llegar a un diagnóstico en los casos que precisen atención», concluye.