El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska
Fallos en el nuevo sistema de Marlaska para proteger a las mujeres: «Los policías no podemos acceder»
Tal y como ha denunciado una agente de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional en conversación con El Debate, «el sistema falla continuamente»
a mediados de diciembre de 2024, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció a bombo y platillo la implantación del sistema VioGén 2, la versión renovada del Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género, que en principio, integraba nuevas funcionalidades, mejoras en la evaluación de riesgos y el nuevo Protocolo 2025 que pretendía unificar y modernizar las instrucciones policiales para su uso.
Sin embargo, y tal y como ha denunciado una agente de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional en conversación con El Debate, «el sistema falla continuamente». «Es un sistema informático, una aplicación que no es policial. Es una aplicación externa que maneja la Secretaría de Estado, y quienes la crearon realmente tampoco son policías. De hecho, nosotros para acceder a VioGén lo hacemos desde un departamento distinto al de las aplicaciones policiales», revela.
A la hora de poder acceder al sistema, es donde la Policía Nacional encuentra más trabas. «Además de las caídas constantes del sistema, es que directamente muchas veces no nos deja acceder. Por ejemplo, entras a trabajar a las 8:00 y hasta las 12:00 no puedes entrar», denuncia esta agente de la UFAM.
A su juicio, el Ministerio de Interior vendió VioGén 2 como un sistema pionero de protección, pero «después de años trabajando, es un sistema para meter datos. Que me diga que una víctima tiene riesgo medio no me vale. Hemos tenido casos de riesgo medio que hemos subido a extremo porque lo considerábamos así. Es un sistema útil para almacenar información, pero no protege a la víctima», sentencia.
Además de dar fallos, VioGén 2 ralentiza y dificulta el trabajo de los agentes de la UFAM: «Nos da muchísimo trabajo. Nos genera más carga y más presión. Cuando hay intermediarios, se pierde tiempo. En una alerta pueden pasar 20 o 25 minutos hasta que llega la policía. Por eso a las víctimas les decimos que llamen directamente al 112, incluso aunque tengan pulsera. Ahí sí hay efectividad policial real», asegura esta agente en conversación con El Debate.
Por otro lado, las ratios con las que trabajan los policías de la UFAM son muy superiores a lo que realmente necesitan las mujeres víctimas de violencia de género. «Nosotros no podemos proteger a 100 personas cada uno. En mi unidad somos cuatro personas en un sitio pequeño y no damos abasto. En Madrid es peor. Hay dos personas para 150 o 160 víctimas. Tu trabajo nunca va a estar bien hecho», lamenta. Además, denuncia que a pesar de haber pedido en diversas ocasiones refuerzos al Ministerio de Interior, «el catálogo de puestos es el mismo desde antes de 2008».