Una mujer camina por la plaza Sant Jaume de Barcelona con un velo integral
El feminismo tradicional se alinea con PP y Vox en su lucha por prohibir el burka en espacios públicos
Vox sostiene que «la utilización de estas prendas tiene, sin discusión, una clarísima implicación de erradicación de la identidad personal de la mujer de la vida colectiva de la comunidad en la que se encuentra y de sometimiento al varón»
El Partido Popular ha anunciado que este martes 17 de febrero apoyará una Proposición de Ley Orgánica presentada por Vox con el fin de prohibir la utilización de los velos denominados nicab y burka en el espacio público.
Según sostiene en el texto legislativo la formación que lidera Santiago Abascal, «el contexto cultural y social configurado por el islamismo ha impuesto el uso de prendas de vestuario como el nicab o el burka, que cubren el rostro de la mujer, con la sola excepción de los ojos en el primer caso».
Asimismo, Vox afea que «la utilización de estas prendas tiene, sin discusión, una clarísima implicación de erradicación de la identidad personal de la mujer de la vida colectiva de la comunidad en la que se encuentra y de sometimiento al varón».
Aunque el sector más progresista del feminismo se posiciona completamente contrario a esta medida, el ala más tradicional apoya sin complejos esta prohibición del burka y el nicab en espacios públicos.
Por un lado, la Red de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género sostiene que, en el ámbito educativo, «el hiyab persigue directamente la ocultación de las mujeres, por ello, como feministas y defensoras de una escuela laica, no podemos estar de acuerdo con la incorporación de un símbolo religioso que representa la sumisión de las mujeres y la constatación de que no somos iguales».
En esta misma línea sostiene que la multiculturalidad es positiva y enriquecedora, «pero no podemos asumir como interculturalidad aquellos elementos que atentan contra la dignidad de las personas y los derechos fundamentales. En nuestro ordenamiento jurídico y constitucional no sólo se recoge el derecho a la educación, sino también el derecho de las mujeres a no ser discriminadas y tener igualdad de derechos», afirman.
Por otro lado, recientemente, una treintena de organizaciones feministas y mujeres pidieron explicaciones al Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, por financiar un estudio revelado por este medio que «normaliza» el uso del velo islámico o hiyab.
En concreto, se trata del estudio ¡Con eso no! Discriminación de las jóvenes musulmanas con hiyab en el sistema educativo, elaborado por el Grupo de Análisis sobre Islam en Europa (GRAIS). Según las organizaciones, el documento, «lejos de promover la igualdad, refuerza discursos y prácticas que discriminan a las mujeres y las niñas».
Según las firmantes, su documento «no se dirige contra ninguna mujer ni niña, sino contra instituciones públicas que, con su financiación, legitiman prácticas que vulneran la igualdad».
Para las firmantes, «resulta inaceptable que una institución pública creada para defender los derechos de las mujeres respalde estudios que justifican y normalizan la imposición del velo, una práctica que afecta únicamente a mujeres y niñas y que reproduce relaciones de poder profundamente desiguales».