Richter, el pequeño mono del Zoo de Santillana del Mar
Así es el 'Punch' español: un mono cántabro es criado por un peluche tras ser abandonado por su madre
Richter, rechazado por su madre, encontró consuelo en un peluche que le regalaron sus cuidadores
En las últimas semanas, un pequeño macaco japonés abandonado al nacer en el zoológico de la ciudad de Ichikawa (Japón) ha conquistado la atención del público en Japón y de las redes sociales.
Punch, de solo siete meses, se ha convertido en el protagonista del recinto después de que su imagen diera la vuelta al mundo, motivo por el que cada día miles de personas se acercan al zoo a seguir su día a día.
Punch fue criado por el personal del zoo tras ser rechazado por su madre al nacer en julio del año pasado, algo que ocurre ocasionalmente en esta especie, y que podría deberse a la inexperiencia de su progenitora y a las altas temperaturas. Ante este abandono, el pequeño mono se refugió en un peluche, el cuál utiliza para refugiarse.
El pequeño macaco japonés abandonado al nacer en el zoológico de la ciudad de Ichikawa
Durante semanas, los intentos de adaptación del pequeño simio han sido objeto de seguimiento en las distintas redes sociales. Ante este escenario, la organización de defensa de animales PETA demandó este martes el traslado a un santuario del macaco japonés al afirmar que el animal sufre un trauma derivado del cautiverio y el aislamiento.
«Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural rico, y no buscando el consuelo de un juguete en un pozo de cemento», dijo Jason Baker, presidente de PETA Asia.
El Punch español: Richter
La historia viral de Punch es más común de lo que nos imaginamos. Tenemos que trasladarnos al zoo de Castellana del Mar (Cantabria), recinto en el que vive Richter, un mono Saimiri de América del Sur que fue rechazado por su propia madre. Tal como ha relatado a Informativos Telecinco Maribel Angulo, dueña del zoo, la madre «no le daba de mamar».
Imagen del pequeño mono Richter
Ante esta situación, el pequeño Richter fue criado por su abuela. Sin embargo, al carecer de leche materna, los trabajadores del zoo tuvieron que alimentar al primate con biberones y, para que se sintiera acompañado, le regalaron un peluche.
Maribel, quien dirige el zoo junto a su marido desde 1977, ha explicado que suelen regalar este tipo de peluches a estos animales, dado el efecto terapéutico que tiene: «Este tipo de mamíferos siempre van agarrados del pelo de sus madres. Se meten entre su pelo y esto les transmite calor, les transmite seguridad y es una forma de transportarles. Por eso, al faltarles ese agarre, el peluche les ayuda mucho. Es como el arrullo que se le da a un bebé para que esté tranquilo».
Richter, el pequeño mono del Zoo de Santillana del Mar junto a su peluche
Finalmente, el zoo documenta los avances e historia del pequeño Richter a través de su canal de YouTube. Ahora, a su año y dos meses de edad, se le ve perfectamente integrado en el zoo, aunque eso no evita que siga llevando a su preciado peluche siempre con él.