Fundado en 1910

Bajada de la oruga procesionariaEFE

Temporada de procesionaria: cómo proteger a tu perro de esta peligrosa oruga ​

Los primeros rayos de sol ya comienzan a vislumbrarse, anunciando la llegada de la primavera. Y es precisamente la estación del año que provoca el florecimiento de las flores la que predica con la llegada de la procesionaria. Pese a parecer una simple oruga, la procesionaria puede resultar realmente peligrosa tanto para los humanos como para el resto de animales. Y es que el simple contacto con dicho insecto provoca erupciones muy escandalosas.

Los perros son muy susceptibles de sufrir daños a causa de la procesionaria, y es que es fácil que en algún paseo puedan contactar ligeramente, generando consecuencias graves. La procesionaria se desplaza en fila india, como si de una excursión escolar se tratase. Además, su apariencia y su recubrimiento suave hace que los niños y los animales se acerquen a inspeccionarla inocentemente.

Si tu mascota entra en contacto con dicho insecto, puede sufrir hipersalivación, inflamación bucal, dolores agudos, pérdida de visión, dificultad respiratoria e incluso necrosis de la lengua de los perros. Por eso, los veterinarios recomiendan que se actúe con rapidez, para evitar consecuencias mayores. Para prevenir riesgos, se recomienda no frecuentar las zonas de pinos durante estos meses. De igual modo, si no queda otra que atravesar dichas zonas, se aconseja usar la correa en todo momento.

Una vez el paseo con tu mascota haya concluido, se debe revisar exhaustivamente las almohadillas de las patas, además de la boca y la nariz, buscando posibles irritaciones. En caso de encontrar algún indicio de que nuestra mascota haya entrado en contacto con la procesionaria, debemos lavar la zona afectada con agua templada, sin frotar. Además, en caso de percibir algún síntoma, debemos acudir al veterinario a la mayor brevedad posible.