Filetes de pez espada
Alerta alimentaria
Italia retira unos filetes de pez espada procedentes de España por presentar grandes cantidades de mercurio
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos ha emitido una alerta en Italia sobre este producto, calificando el suceso como de riesgo «grave»
Nueva alerta alimentaria causada por un producto español. El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF, por sus siglas en inglés) ha emitido un comunicado por la presencia de mercurio y metales pesados en unos filetes de pez espada congelados procedentes de España. El organismo ha calificado la alerta como de riesgo «grave» y ha pedido la retirada del producto, algo que comenzaron a hacer las autoridades pertinentes el pasado 13 de marzo.
Tal y como explica el RASFF, tras el análisis de estos filetes se observaron unos niveles de metales pesados de hasta 1,6 mg/kg-ppm, cuando el máximo permitido es de 1 mg/kg-ppm.
Metales pesados en el pescado
La mayoría de los pescados contienen mercurio y otros metales pesados, como cadmio, plomo o arsénico, pero suelen estar presentes en bajas concentraciones. Los peces grandes, como es el caso del pez espada, acumulan mayores niveles, por lo que su consumo se desaconseja a mujeres embarazadas y niños.
El consumo excesivo de metales pesados, especialmente el metilmercurio, tiene efectos que varían según la edad y la cantidad acumulada en el organismo. El principal riesgo es que estos metales no se eliminan fácilmente y actúan como neurotoxinas. Así, por ejemplo, el mercurio puede afectar al sistema nervioso central, causando retrasos en el desarrollo cognitivo, problemas de coordinación motriz o dificultades en el aprendizaje en niños o parestesia, debilidad muscular y mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en adultos.
Por su parte, el cadmio suele acumularse en los riñones, por lo que puede causar disfunción renal crónica. Además, interfiere con el metabolismo del calcio, lo que puede aumentar las probabilidades de desarrollar osteoporosis.
Por último, el plomo, aunque menos frecuente en el pescado, puede tener efectos hematológicos, interfiriendo en la formación de hemoglobina y derivando en anemia. Además, también puede afectar a los riñones y al sistema reproductivo.