Fundado en 1910

Enfermera toma la tensión a una mujer mayorGetty Images

Las principales víctimas de la falta de enfermeras en España

Una ratio inadecuada de estos profesionales podría traducirse en un mayor sufrimiento de las personas ancianas

La falta de enfermeras sigue siendo un problema a nivel nacional. Aunque escasean en muchas especialidades, su ausencia en las residencias de mayores pone en riesgo la salud de las personas mayores y las priva de la mejor calidad de vida posible en la última etapa de sus vidas.

Así lo refleja el trabajo Informe sobre la necesidad de proteger la presencia de las enfermeras en centros residenciales para mayores en situación de dependencia en España, elaborado por el Consejo General de Enfermería (CGE) y el Instituto Español de Investigación Enfermera (IEIE) con el aval de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (Seegg).

Tal y como explica el CGE en una nota, no contar con estos profesionales sanitarios en los centros de mayores tiene consecuencias negativas y directas en «la atención a los residentes». Así, afirman que esta falta se traduce en «un incremento del sufrimiento de las personas ancianas».

Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta I del Consejo General de Enfermería, revela que cuidar a los mayores es quizá «la mayor responsabilidad que se tiene como sociedad». En este sentido, comunica que habla de «un segmento de la población» que experimenta «un aumento constante» tanto en el número de individuos que se incluyen en este grupo como en la complejidad de su situación a nivel de pluripatología, movilidad o deterioro cognitivo.

Asimismo, la vicepresidenta I apunta que si no se encauza este reto mayúsculo será indigno seguir presumiendo de que vivimos «en un Estado 'del bienestar' ni en una sociedad avanzada».

Un papel clave en las residencias

Guadalupe Fontán, coordinadora del Instituto Español de Investigación Enfermera, recuerda que las enfermeras son «responsables de procedimientos técnicos esenciales» en estos centros y que solo ellas pueden realizarlos. Por ejemplo, revela, la administración de medicación, las curas, la vacunación, la prevención de lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia, la detección de la disfagia o la planificación de dietas».

Por su parte, Diego Ayuso, secretario general del CGE, afirma que no quieren medicalizar las residencias, pero si mejorar la calidad asistencial y evitar el intrusismo profesional. Así, explica que los datos de los que disponen indican que hay «unas ratios enfermeras/residente muy dispares y bajas que pone en riesgo la calidad de vida y de cuidados de las personas con mayor dependencia».

Además, Ayuso recuerda que, en la última convocatoria del examen EIR (Enfermero Interno Residente) solo se han publicado 99 plazas de Enfermería Geriátrica, que resultan «totalmente insuficientes si se observa la pirámide de población de España y sus necesidades asistenciales».

Mejora de la ratio en residencias

La falta de datos sobre el número de enfermeras en residencias en España, así como sus funciones, puestos o competencias es clave para mejorar la ratio enfermera, así como atraer a más profesionales a este campo de la enfermería.

En este sentido, las investigadoras del estudio aseveran que la notable escasez de estudios específicos en el contexto español da cuenta del «olvido y negligencia para hacer frente a esta realidad que afecta a uno de los grupos poblacionales más vulnerables». También plantean que esos datos son esenciales para desarrollar e implantar las mejores políticas en pro de mejorar las condiciones y situación de estas enfermeras y los usuarios de residencias.