Imagen de la ministra de Sanidad, Mónica García
Un mediador impuesto por Sanidad «entorpece la negociación» del Estatuto Marco, que termina sin celebrarse
Este «plantón» no le ha sentado muy bien a Mónica García, quien ha comentado que los sindicatos han despreciado a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes
Los médicos continúan su lucha contra Mónica García. Este miércoles, el Comité de Huelga ha informado en un comunicado que no ha sido posible celebrar la nueva reunión acordada con el Ministerio dentro del proceso de negociación del Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco, debido a que el departamento de la médico anestesista y ministra ha impuesto unilateralmente un mediador/observador, lo que fue rechazado por los médicos.
Ante esta situación, el Comité de Huelga –formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA)– ha decidido abandonar el espacio. Así, ha avisado al Ministerio que se celebrará «un nuevo encuentro sin mediación» para avanzar en las negociaciones.
Este «plantón» no le ha sentado muy bien a la ministra de Sanidad, quien ha comentado en su cuenta de X que los sindicatos médicos han dado la espalda al Ministerio de Sanidad «despreciando» a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) como mediador y «no se han sentado en la mesa de negociación para avanzar y desescalar el conflicto».
Al hilo, ha expresado que esto ha ocurrido a pesar de haber «atendido y respondido a todas las reivindicaciones» sin saltarse la ley ni las competencias, a pesar de «haber llegado a acuerdos con los propios sindicatos que mejoran claramente las condiciones laborales de los profesionales, a pesar de la buena fe de diálogo y acuerdo».
Por último, ha afirmado que aunque «parece que no quieren bajarse del bloqueo y conflicto» les volverán a convocar a una nueva reunión el próximo lunes.
Al Comité de Huelga no le han importado las palabras de García. Tras lo ocurrido, han apuntado que esta reunión –la segunda desde que se retomara el diálogo tras el portazo de Sanidad el pasado mes de diciembre– no debía contar con la presencia del mediador de la POP, ya que su asistencia no ha sido «consensuada y pactada» por ambas partes. Y es que, a juicio de los afectados, esta figura impuesta demuestra la incapacidad del ministerio para abordar de «manera seria y responsable» las reivindicaciones del colectivo médico y facultativo.
Por último, han recordado en la nota que acudirán a «tantas reuniones como sea necesario» siempre que se muestra una auténtica capacidad negociadora y no una mera estrategia dilatoria. Sin embargo, mientras eso no ocurra, el calendario de movilizaciones lo mantendrán intacto, por lo que «la próxima semana de huelga nacional se llevará a cabo del 27 al 30 de abril». También han querido pedir perdón a todos los pacientes que se han visto envueltos en esta polémica y por los problemas que la huelga pueda ocasionar.
Qué piden los sindicatos médicos
Ángela Hernández, cirujana general y del aparato digestivo y secretaria general de Amyts, aseguró en una entrevista a este medio que las reivindicaciones médicas que piden a la ministra y que esta desoye pasan por la mejora de las condiciones laborales, especialmente en lo relativo a los horarios y al sistema de guardias. Es decir, quieren ser como el resto de trabajadores y no tener obligatorias las guardias.
Este es uno de los puntos más conflictivos para los facultativos. Y es que son turnos que pueden alargarse entre 17 y 24 horas, que no computan a efectos de jubilación ni permiten acceder a una retirada anticipada más favorable. Así, anotó que les proponen que se conformen con pasar de una jornada que, en casos de necesidades del servicio, puede llegar hasta 96 horas, a un máximo de 75. Es decir, «pasar de un cuatriplete de guardias a un triplete», denunció a los medios.
Asimismo, aseveró la secretaria general de Amyts que estas guardias, además de seguir siendo «de carácter obligatorio hasta los 55 años», continúan siendo pagadas a menos de la hora ordinaria y no sirven «nada a la hora de la jubilación». También mencionó la clasificación, la que reveló que lleva a una «dilución de competencias entre profesiones».