Entrada de la clínica Ercilla de Mutualia
El Gobierno paga los menús de una clínica semiprivada acusada de ocultar accidentes laborales
En concreto, y tal y como consta en el pliego, el objeto del contrato es «la prestación del servicio de catering con perspectiva medioambiental para pacientes y personal autorizado de la clínica Ercilla de Mutualia»
El Gobierno de Pedro Sánchez, en plena cruzada contra los conciertos sanitarios, es decir, las clínicas semiprivadas, ha adjudicado este pasado 18 de marzo un contrato por valor de 641.867,18 euros para el catering de la clínica Ercilla de Mutualia, entidad público-privada orientada principalmente a la atención de trabajadores en cuestiones de salud relacionados con su empleo.
En concreto, y tal y como consta en el pliego, consultado por El Debate, el objeto del contrato es «la prestación del servicio de catering con perspectiva medioambiental para pacientes y personal autorizado de la clínica Ercilla de Mutualia, Mutua Colaboradora con la Seguridad Social Nº2», ubicada en Bilbao, mediante el suministro de catering refrigerado.
La prestación del servicio contempla la organización integral de la manipulación, elaboración, cocinado y transporte de las materias primas destinadas a la confección de los menús. El adjudicatario, en este caso Auzo Lagun S.Coop, será responsable de la compra, recepción y almacenamiento de los productos, así como de su preparación en sus propias instalaciones.
Asimismo, el servicio incluye el traslado de los menús envasados individualmente hasta la Clínica Ercilla de Mutualia, su acondicionamiento final y distribución, además de la gestión de stock, etiquetado, limpieza y residuos conforme a la normativa vigente. La empresa adjudicataria también participará junto a la dirección del centro en la planificación de los menús, asumiendo todas las tareas complementarias necesarias para el correcto funcionamiento del servicio.
El hecho de que el Ejecutivo español pague con el dinero del contribuyente el menú de una clínica semiprivada, a las que ha criticado hasta la saciedad, no es el único hecho que sorprende. Además, Mutualia ha estado señalada en diversas ocasiones por negarse a dar bajas a trabajadores que las necesitaban y por ocultar deliberadamente accidentes laborales.
En octubre de 2025 el sindicato Comisiones Obreras se concentró precisamente en la sede de Mutualia de Bilbao para denunciar la «reiterada, constante y cada vez menos disimulada práctica de ésta de ocultar los accidentes laborales como enfermedad común y derivar accidentes de trabajo al sistema público de salud».
Según explicó el responsable de Salud Laboral del sindicato, Alfonso Ríos, Mutualia consigue que «esos accidentes de trabajo o enfermedades provocadas por las condiciones de trabajo, queden ocultas como enfermedades comunes, lo que perjudica asistencial y económicamente a la persona afectada».
Como consecuencia de ello, sostiene, «lo que hacen es inflar las listas de espera y eso es también un problema también para las propias listas de Osakidetza porque lo que no atienden las mutuas, como tienen la obligación y la responsabilidad de asumir, lo acaba atendiendo Osakidetza».