Manifestación de médicos contra el estatuto marco de Mónica García en Málaga
Por qué los médicos están hartos de Mónica García y sus mentiras
Los facultativos no pueden más. Desde febrero de 2026 han organizado movilizaciones en todo el país con el objetivo de que la ministra, además de modificar el estatuto, los escuche
Un país sin un sistema sanitario estable y con profesionales contentos se desquebraja. En España, territorio que forma a grandes profesionales, está pasando justo esto. Mónica García, que además de ser ministra de Sanidad es médico, lleva desde mediados de 2025 denigrando la labor de sus colegas de profesión, quienes exigen un Estatuto Marco propio de calidad y unas mejoras laborales para, entre otras cosas, salvaguardar la vida de los pacientes.
Los facultativos no pueden más. Desde febrero de 2026 llevan organizando movilizaciones en todo el país con el objetivo de que la ministra, además de modificar el estatuto –que lleva 23 años sin retocarse–, los escuche y se reúna con los sindicatos médicos para llegar a un acuerdo. Algo que, ella asegura haber hecho, pero que, como comentaron sus colegas, es «falso», ya que en ocasiones anteriores sólo se reunió con los sindicatos mayoritarios formados por «enfermeros, técnicos y celadores», según los sindicatos médicos.
Tras este polémico suceso, el departamento de Mónica García aceptó reunirse con el Comité de Huelga; sin embargo, ninguna de las veces ha llegado a acuerdo. La última este miércoles, donde un mediador impuesto por el propio Ministerio arruinó el acuerdo. Tras ver esa figura de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), los sindicatos decidieron abandonar el espacio, ya que su asistencia no había sido «consensuada y pactada» por ambas partes.
Estos intentos de negociación no son casualidad. Son el reflejo del malestar de la mayor parte de los facultativos de España, que consideran que García ha «despreciado» las manifestaciones contra el Estatuto Marco al considerarlas «políticas».
Qué reclaman los médicos
Para la Asociación Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), esta huelga no es por algo reciente, sino que es «consecuencia directa» de años de deterioro de las condiciones laborales y de la negativa de la Administración a establecer un diálogo con los representantes reales de la profesión. Y es que, Sanidad ha estado mucho tiempo simulando «procesos de interlocución» con la profesión cuando solo se ha reunido con organizaciones que no representan a la mayoría del colectivo médico.
Aunque en la mayor parte de los casos el peso de Sanidad cae sobre las Consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas, en esta situación ocurre algo un poco diferente. La responsabilidad última es del Gobierno central, como recoge el artículo 149 de la Constitución Española.
Las condiciones laborales de los médicos cada vez son peores. Guardias que parecen infinitas y obligatorias hasta los 55 años, sueldos muy por debajo de la media europea, una clasificación que lleva a una dilución de competencias entre profesiones... En este punto, los doctores sostienen que el conflicto actual tiene «una dimensión estructural». Esto se traduce en una fuga masiva de médicos a otros países europeos.
Y es que no se trata de una profesión cualquiera, sino que son los que se encargan de salvar vidas. A pesar de ello, desean «las mismas condiciones que el resto de profesiones». Es decir, turnos que no se alarguen entre las 17 y las 24 horas y que las guardias computen a efectos de jubilación. Otro de los puntos centrales que buscan es que se reconozca la responsabilidad del ejercicio médico. Para ello, piden una diferenciación clara de grupos, teniendo ellos el A1 plus.
A pesar de que se produzcan nuevos encuentros entre el Comité de Huelga y Sanidad, las movilizaciones del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio siguen en pie.